OPINIÓNPunto de vistaOpiniónExplica ideas y extrae conclusiones basadas en la interpretación de hechos y datos.En menos de una década, el peso económico de sostener la universidad se desplazó agresivamente hacia los estudiantes y sus familias, señala Pedro Santiago26 de mayo de 2026 - 4:00 PMLas opiniones expresadas en este artículo son únicamente del autor y no reflejan las opiniones y creencias de El Nuevo Día o sus afiliados.La Universidad no está separada de Puerto Rico. Refleja sus heridas. Por eso resulta incompleto analizar la institución únicamente desde hojas de cálculo, señala Pedro Santiago Analizar la Universidad de Puerto Rico (UPR) como si fuera meramente un problema de números —déficits, matrícula, pensiones y ajustes fiscales— ignora una pregunta mucho más profunda e incómoda: ¿qué lugar ocupa la educación pública dentro del proyecto de país que estamos construyendo?Guías de OpiniónLas columnas deben enviarse a Gerardo Cordero: gerardo.cordero@gfrmedia.com. Las columnas tienen que ser de 300, 400 o 500 palabras. Al enviarnos su columna, el escritor concede a GFR Media una licencia exclusiva, perpetua, irrevocable, sublicenciable, mundial y libre de regalías para reproducir, copiar, distribuir, publicar, exhibir, preparar obras derivadas, traducir, sindicar, incluir en compilaciones u obras colectivas, y de cualquier otro modo de forma general utilizar su columna (en todo o en parte), sin reserva ni limitación alguna, en cualquier medio (incluyendo pero sin limitarse, a las versiones impresas o digitales o en los sitios web o aplicaciones móvil del periódico El Nuevo Día), forma, tecnología o método conocido en el presente o que sea conocido, desarrollado o descubierto en el futuro. El autor acepta que GFR Media, LLC, podría cobrar a los suscriptores las versiones digitales, sitios web o aplicaciones móviles de GFR Media por el acceso a la columna. Popular en la Comunidad
Opinión | La UPR y la pregunta incómoda
En menos de una década, el peso económico de sostener la universidad se desplazó agresivamente hacia los estudiantes y sus familias, señala Pedro Santiago














