Jorge Solá coincidió con la idea de que la Iglesia Católica se está convirtiendo en una “CGT de los pobres” y aseguró que existe una mirada compartida entre ambas instituciones frente al deterioro social. “Coincidimos en el diagnóstico respecto de las realidades de los que menos tienen”, sostuvo en Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190); y remarcó que tanto la Iglesia como el movimiento obrero tienen “responsabilidades para tratar de conciliar caminos de diálogo, pensando en la amistad social y en el bien común”. Jorge Solá es dirigente sindical que se desempeña como secretario general del Sindicato del Seguro e integra el triunvirato de conducción de la CGT junto a Octavio Argüello, de Camioneros, y Cristian Jerónimo, del Vidrio. Es abogado graduado en la Universidad Nacional de Rosario, con un posgrado en Sociología y Ciencias Políticas en Flacso. También se ha desempeñado como profesor en Ciencias Biológicas. Recientemente participó de la presentación de la primera Feria de Libros Sindical y del Mundo del Trabajo organizada por Incasur. En la columna de hoy, dedicada a la homilía del Tedeum de ayer del Arzobispo de Buenos Aires, decíamos que la Iglesia Católica se está convirtiendo en la CGT de los pobres. Me gustaría su reflexión sobre la homilía de ayer del Arzobispo.