Jorge García Cuerva, arzobispo de Buenos Aires, pidió este 4 de julio fortalecer el compromiso con todos aquellos que sufren “el agobio de la falta de trabajo y la aflicción de la pobreza” en la homilía que dio en una iglesia del barrio porteño de Belgrano, durante la misa que celebró junto a monseñor Dante Braida, obispo de La Rioja y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social. “No queremos ser indiferentes, no queremos que nos ganen la crueldad y el individualismo”, remarcó. El arzobispo Jorge García Cuerva También pidió acompañar “el dolor de los enfermos, la soledad de nuestros abuelos, el sufrimiento de quienes están a la intemperie en las calles de la ciudad”. Radiografía de la crisis: el 84% de los argentinos achicó consumos y el 75% no llega a fin de mes sin dificultades
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García Cuerva encabezó la misa realizada en la Iglesia San Patricio de Belgrano al cumplirse 5 décadas del asesinato de los sacerdotes palotinos Alfredo Leaden, Alfredo Kelly y Pedro Dufau y los seminaristas Salvador Barbeito y Emilio Barletti, un hecho que fue atribuido a fuerzas relacionadas al gobierno militar. El arzobispo señaló que “su delito fue pregonar el Evangelio a destiempo, defender la vida y la dignidad humana”, en referencia a los 3 sacerdotes y los 2 seminaristas acribillados la madrugada del 4 de julio, 50 años atrás. Para cerrar su discurso manifestó: “La alfombra roja manchada de sangre nos recuerda el costo de esa fidelidad. Cinco vidas, tres sacerdotes y dos seminaristas, que esa noche de julio vieron interrumpida su entrega por el odio y la violencia ciega. Y no fue la muerte de individuos aislados; fue el testimonio de una comunidad, de una fraternidad que incomodó al poder de turno porque vivía el Evangelio sin anestesia”. Monseñor Dante Braida Benegas Lynch criticó al arzobispo García Cuerva Alberto “Bertie” Benegas Lynch había expresado duros cuestionamientos hacia el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, tras la homilía que el sacerdote pronunció durante el tradicional Tedeum el 25 de Mayo, en la Catedral Metropolitana, frente al presidente Javier Milei y su gabinete. En su cuenta oficial de X, el legislador escribió: “El mensaje de García Cuerva fue lamentable e injusto con los logros del Gobierno. Algunos militan con sotana el regreso del peronismo que nos dejó 57% de pobres. La permanente demonización del individuo, la riqueza y la romantización de la pobreza los deja siempre en mal lugar”. Era sacerdote, se volvió influencer y dejó el ministerio por no soportar el celibato: "No somos ángeles" Posteriormente, sumó un nuevo posteo, remarcando: “La unión religión y estado fue receta del horror en Europa. La Argentina la heredó de España. No debería existir tal unión. Catalogar una religión particular como la oficial de un país no tiene sentido ni razón y ha servido para que creyentes de otras religiones financien la privilegiada”. Durante el Tedeum, García Cuerva pidió “basta de arengar la división y la polarización porque nadie se salva solo”, y agregó que “el ‘sálvese quien pueda’ no es más que expresión de un individualismo cruel que rompe los vínculos de fraternidad y descompone la Nación”. HM / EM







