Tras una semana compleja donde los pases de factura se ventilaron a cielo abierto en las redes sociales, el Gobierno volvió a juntar a su núcleo duro en el despacho de Manuel Adorni. La convocatoria a la mesa política de La Libertad Avanza tuvo un objetivo oficial claro: ordenar el enorme lio legislativo que paraliza la agenda del Ejecutivo en el Congreso. Sin embargo, el verdadero trasfondo de la cumbre, que duró poco más de dos horas, fue la necesidad imperiosa de alinear a una tropa golpeada por sus propias internas y mostrar gobernabilidad ante un calendario parlamentario que no da respiro. En desarrollo...