El jefe del régimen chino, Xi Jinping, manipula una red digital global interconectada con pequeños bots para influir en la opinión pública de Estados Unidos, como denunció Kevin O'Leary. (Imagen Ilustrativa Infobae)El incidente salió a la luz el 4 de mayo, cuando el empresario Kevin O’Leary, conocido por su rol en Shark Tank, reportó en sus redes sociales una actividad anómala en sus cuentas de X (antes Twitter) e Instagram. Su equipo técnico digital detectó un aumento súbito y masivo de mensajes directos y tráfico en esas plataformas. El análisis preliminar identificó una oleada de cuentas automatizadas que replicaban mensajes y ataques coordinados, en su mayoría con origen fuera de Estados Unidos.Según lo expuesto por O’Leary en sus redes, la investigación interna detectó que el contenido visual y textual difundido por los bots provenía de organizaciones como el Party for Socialism and Liberation y People’s Dispatch, grupos investigados en el Congreso estadounidense. PUBLICIDADAdemás, se detectaron direcciones IP asociadas a Alliance for a Better Utah y Elevate, entidades que, según los formularios públicos IRS 990 revisados por el equipo de O’Leary, presentan vínculos financieros con la red global de Arabella Advisors.O’Leary aseguró que, al rastrear los flujos financieros, encontró “cientos de millones de dólares” transferidos por medio de estructuras opacas y diversas entidades, con origen en China y conexiones directas o indirectas con el Partido Comunista Chino (PCC). PUBLICIDAD“No es una hipótesis, es un hecho comprobable en los documentos fiscales: la financiación y los montos, con fechas y remitentes exactos”, sostuvo el empresario, en un video publicado en Kevin O’Leary TV.ARCHIVO: Kevin O'Leary posa en la alfombra roja durante la 83ª edición anual de los Globos de Oro en Beverly Hills, California, Estados Unidos, el 11 de enero de 2026 (Reuters)
Una investigación reveló una red digital financiada por China para influir en los Estados Unidos
Un análisis hecho por Kevin O’Leary identificó una operación del régimen de Beijing que utiliza bots y cuentas falsas para intervenir en discusiones sobre infraestructura tecnológica y energética en territorio estadounidense








