Un claro en un bosque salvadoreño revela un arroyo de agua clara fluyendo entre rocas cubiertas de musgo, bajo la suave luz solar que se filtra entre la densa vegetación y una ligera niebla en el fondo. (Imagen Ilustrativa Infobae)La dinámica de la vida en la Tierra se sostiene a partir del delicado equilibrio entre la interacción biótica y abiótica en los ecosistemas. Este 26 de mayo, durante una entrevista transmitida por YSUCA, la especialista Berta Medrano, de Gaia El Salvador, expuso los retos que enfrenta el país en materia de conservación ambiental y explicó por qué la atención sobre la interacción entre organismos vivos y su entorno físico es más urgente que nunca. El objetivo central de la entrevista fue informar y sensibilizar a la audiencia sobre la importancia de comprender cómo las relaciones entre los seres vivos, plantas, animales, microorganismos y los factores físicos y químicos como el agua, la luz y la temperatura, determinan la supervivencia de la biodiversidad en El Salvador.PUBLICIDADLa especialista subrayó que la conservación de la biodiversidad depende de la relación entre los seres vivos y los factores físicos y químicos que los rodean. A través de ejemplos y datos sobre la situación salvadoreña, la entrevista buscó mostrar que la salud de los ecosistemas no solo está ligada a la cantidad de especies presentes, sino también a las condiciones ambientales que permiten su desarrollo y evolución.La interacción biótica abarca todas las relaciones que existen entre los organismos vivos de un ecosistema: plantas, animales, hongos, bacterias y otros microorganismos. Estas relaciones incluyen la competencia por recursos, la polinización, la depredación, la dispersión de semillas y la simbiosis. PUBLICIDADPor ejemplo, los polinizadores como abejas, aves e insectos permiten la reproducción de muchas especies vegetales, mientras que algunos mamíferos ayudan en la dispersión y germinación de semillas.Esta infografía detalla la compleja y vital interacción entre los componentes bióticos y abióticos de un ecosistema, explicando su definición, funciones y el impacto en el equilibrio natural. (Imagen Ilustrativa Infobae)Por su parte, la interacción abiótica se refiere al impacto que factores no vivos ejercen sobre los seres vivos. Elementos como el agua, la temperatura, la luz solar, la humedad, el viento y los nutrientes del suelo influyen en la distribución, el desarrollo y la supervivencia de las especies. “Cada componente físico o químico, desde el agua hasta el viento, determina el tipo de especies que pueden habitar un lugar y cómo evolucionan”, explicó Medrano de Gaia El Salvador.PUBLICIDADLa biodiversidad es, así, el resultado de la interacción permanente entre los componentes bióticos y abióticos, que juntos configuran los ecosistemas. Cuando se altera alguno de estos elementos, el equilibrio se rompe y pueden desencadenarse efectos negativos para la vida y los servicios que los ecosistemas proveen a la sociedad.En El Salvador se identifican seis ecorregiones principales:PUBLICIDADBosque secoBosque montanoBosque de coníferasBosques ribereñosBosques nubososEcosistemas marinos. Cada una depende de la interacción biótica y abiótica para sostener su funcionamiento. Por ejemplo, los bosques secos requieren estaciones marcadas y suelos de baja humedad, mientras que los bosques montanos necesitan precipitaciones elevadas y temperaturas constantes para mantener especies especializadas como el quetzal.En un primer plano macro, una abeja genérica poliniza una flor autóctona violeta, rodeada de hojas verdes y tierra húmeda en un entorno natural de El Salvador. (Imagen Ilustrativa Infobae)Según la especialista, la degradación ambiental y la pérdida de hábitats afectan de manera directa la diversidad biológica del país. En el caso de los bosques nubosos, la cobertura actual apenas supera las dos mil hectáreas, lo que limita la supervivencia de flora y fauna adaptada a esas condiciones.PUBLICIDADOtro aspecto señalado es la falta de actualización en el monitoreo de la biodiversidad. El inventario nacional de especies vegetales no se renueva desde 2005 y se estima que existen alrededor de 1,076 especies registradas. Sin embargo, la cifra real podría ser superior, considerando la falta de investigación reciente y la presencia de especies aún no documentadas.Ante este panorama, Medrano insistió en la necesidad de fortalecer la educación ambiental, promover la investigación científica y restaurar los corredores biológicos. PUBLICIDAD
El delicado equilibrio de El Salvador: Por qué la interacción biótica y abiótica es clave ante la crisis ecológica
La relación entre seres vivos y factores físicos como el agua, el viento y la temperatura determina la salud de los ecosistemas en El Salvador, según expuso la especialista Berta Medrano durante una entrevista













