Eran obligados a decir que todo está bien, vivían hacinados y constantemente los golpeaban con un palo.Ese era el panorama que las autoridades de la Agencia de Aseguramiento de la Calidad de los Servicios de Salud y Medicina Prepagada (ACESS) y la Policía Nacional encontraron en un centro de tratamiento de adicciones en el sur de Quito.En el sector de Chillogallo funcionaba este predio que tenía varias habitaciones, pero todas olían mal, estaban desordenadas y se palpaba un notable hacinamiento de los internos.PublicidadCuando agentes ingresaron en un operativo sorpresa, los dueños del establecimiento se pusieron nerviosos, empezaron a justificar mal sus actos, pero las evidencias eran más claras.El desafío de construir un modelo de desarrollo sostenible en EcuadorLas víctimas y las agresionesPeritajes médicos realizados al momento, arrojaron que 22 pacientes, entre ellos, un menor de edad, un adulto mayor y cuatro mujeres, sufrían daños físicos, la mayoría de veces con un palo y eran obligados a decir que todo estaba bien.Las autoridades determinaron que incluso eran agredidos psicológicamente, ya que no tenían acercamientos con su familia y constantemente dormían en el suelo.PublicidadPublicidadLos baños del establecimiento estaban en mal estado y los papeles utilizados por todo el piso. Esto generaba un olor repugnante, según los agentes del caso.Todo lo que debe saber del feriado por la batalla del Pichincha en el 2026Clausura y detencionesAl final, un gran letrero de clausurado cruzaba la puerta principal y sus propietarios fueron aprehendidos para investigarlos.