Casi tres horas antes de la comparecencia del consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, del PNV, para dar explicaciones por las cargas de la Ertzaintza en Loiu durante el recibimiento a miembros de la Flotilla Global Sumud, el Parlamento Vasco está rodeado por hasta siete furgonetas de la Policía vasca mientras una manifestación protesta por el “abuso policial” y denuncia que el Gobierno autonómico y el PNV son “cómplices” del genocidio y del sionismo. “Estamos muy enfadados”, ha resumido a los periodistas Yolanda Payueta, una de las portavoces del medio centenar de asistentes a la temprana concentración.

En euskera, ha explicado que otras bienvenidas a activistas de la flotilla habían sido “tranquilas”, que se trataba de un acto “cívico” y “pacífico” y que, desde el inicio, no entendían la presencia de tantos agentes de la Ertzaintza. Ha añadido que “no hubo provocaciones”, como manifestó en un primer momento el consejero Zupiria para justificar la carga, y ha insistido en que “la única violencia” registrada en el aeropuerto que da servicio a Bilbao fue la policial.

Payueta ha pedido que, más que responsabilidades concretas por este caso, se ponga “encima de la mesa” la necesidad de revisar el “modelo policial” vasco. Ha apuntado que la Ertzaintza surgió con relaciones con “entidades sionistas” y con el Mossad, los servicios secretos de Israel, y que aún ahora tienen contratos públicos con empresas de ese país. “Hay que cortar todas las relaciones con los sionistas”, ha apuntado.