El consejero de Seguridad del Gobierno Vasco, Bingen Zupiria, ha pedido perdon por los incidentes acaecidos el pasado sábado en el aeropuerto de Loiu, cuando varios agentes de la Ertzaintza detuvieron a cuatro personas y realizaron cargas contra las personas que esperaban en el aeropuerto la llegada de los activistas de la Flotilla. "No debería haber sucedido nunca", ha afirmado durante su comparecencia parlamentaria.Zupiria ha admitido el impacto internacional de las imágenes, asegurando que desde el Ejecutivo vasco son "conscientes de la repercusión, no solo en Euskadi, sino en todo el mundo". "Sentimos lo ocurrido y lo sentimos especialmente porque no debería haber sucedido nunca", ha afirmado. En este sentido, ha asegurado que el incidente no obedece a "una cuestión de política internacional", sino que corresponde a un "asunto de orden público". No obstante, ha justificado la que la actuación policial se llevó a cabo como respuesta a "provocaciones y agresiones" a agentes. Por ello, ha defendido que la policía vasca "no golpeó a nadie por su ideología o activismo" y ha asegurado que, desde su Departamento, se analizará lo ocurrido y asumirán su responsabilidad en una actuación que debería "haberse gestionado de otra manera", según ha admitido. Zupiria asumió este domingo "en primera persona" la responsabilidad de lo sucedido y de investigar si los agentes que intervinieron se ajustaron a la normativa en vigor, además de analizar "el comportamiento de algunas personas que provocaron la situación".Zupiria ha querido recordar a su vez que el lehendakari, Imanol Pradales, ya condenó en septiembre el "genocidio" en Gaza y asegura que el Gobierno mantiene la misma postura "antes y ahora". "La barbarie que está cometiendo el Gobierno de Israel contra el pueblo palestino nos indigna", ha señalado, al tiempo que ha citado los bombardeos sobre la población civil, el bloqueo de ayuda en humanitaria y la muerte de periodistas en Oriente Próximo. Fuera del Parlamento, cerca de medio centenar de personas se han concentrado para denunciar la que consideran complicidad de la Ertzaintza y el PNV con el sionismo. Los concentrados se han colocado detrás de una pancarta en la que se leía, en euskera y castellano, 'Basta ya de abuso policial. Ertzaintza-PNV sioniosmoren konplize'. Agus Gorbea, portavoz de los convocantes, ha dicho que el sábado lo único que se pretendió fue hacer un recibimiento a los activistas de la Flotilla que regresaban desde Turquía y la Ertzaintza tuvo un comportamiento "muy violento y desproporcionado". Gorbea ha considerado que "no había ningún motivo" para que la Policía actuara de esa manera y ha apuntado que el PNV "tiene muchas vinculaciones con el sionismo", al igual que la Ertzaintza, a la que, ha dicho, "la están entrenando fuerzas próximas al Mosad y su material proviene en su mayor parte de Israel".