“We are sorry for what happened and we are especially sorry because it should have never happened. Once again, the Basque Government condems the genocide committed by the Israeli state against the Palestinian people”. En inglés, y en medio de una gran expectación, el consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, del PNV, ha iniciado sus explicaciones sobre las cargas de la Ertzaintza en el aeropuerto de Loiu a la llegada de activistas de la Flotilla Global Sumud, este sábado.

Zupiria, ya en castellano y euskera, ha asumido el “impacto” a nivel global de esas imágenes y ha insistido en que no se debían haber producido. Sin embargo, ha defendido que la presencia policial en la terminal estaba justificada y que todo arrancó con una “agresión” a un agente de la autoridad, ha lamentado que haya una parte de la sociedad -ha señalado a la “extrema izquierda”- que no respete a la Policía, aunque sea vasca, ha comprometido ir a la Fiscalía para defender la persecución en redes sociales de los agentes intervinientes y ha recordado que entre los presentes había dos exmiembros de ETA, uno condenado a seis años de prisión y la otra a doce. Ha agregado que siete agentes resultaron “heridos” de lo sucedido.