El Consejo de Ministros ha aprobado este martes una partida de 60 millones de euros para reforzar la cartera de salud bucodental entre la población infantojuvenil, incrementar la prestación para los llamados colectivos priorizados —como mujeres embarazadas, personas con discapacidad o determinados pacientes oncológicos— y empezar a incorporar al sistema público a las personas mayores de 65 años. Estos fondos deberán ser ejecutados hasta 2028.
El Ministerio de Sanidad ya dio el primer paso para financiar el dentista a este grupo de edad en julio de 2025, con otros 68 millones de euros para las comunidades. En esta ocasión, el departamento que dirige Mónica García autoriza la distribución de otros 60 millones “para ampliar la cartera de salud bucodental”, indican, que serán gestionados por las autonomías.
Según explican desde el ministerio, el acuerdo contempla que el 10% de estos fondos se distribuyan en función del peso poblacional de ese colectivo de mayor edad. Para el resto, “los criterios de distribución incorporan variables ponderadas según los distintos grupos de población atendidos, incluyendo menores de 0 a 14 años, mujeres embarazadas, personas con discapacidad reconocida igual o superior al 33% y pacientes diagnosticados de procesos oncológicos del territorio cervicofacial”.











