Blue, el perro lobo cuya desaparición había movilizado a cientos de vecinos de Roquetas de Mar, regresó a su domicilio por su propio pie tras casi 24 horas desaparecido. El animal, exhausto, herido y desorientado, logró volver después de recorrer varios kilómetros presa del miedo provocado por el atropello sufrido por su dueña, Clotilde, de 79 años, el pasado domingo.El suceso ocurrió alrededor de las 8:45 horas, cuando la mujer paseaba con su perro como hacía cada mañana. Según la versión de la familia, ambos fueron arrollados por un conductor que dio positivo en alcohol, tenía antecedentes y se dio a la fuga. Fue localizado minutos después gracias a una vecina que circulaba en bicicleta y anotó la matrícula. Tras el impacto, Blue huyó aterrorizado, incapaz de reconocer a quienes intentaban ayudarlo. "Mi madre en el suelo solo pensaba en él", relató su hijo Jose a Telencinco.Una búsqueda multitudinariaLa desaparición del animal desencadenó una ola de solidaridad en Roquetas de Mar. Vecinos, amigos, voluntarios y personas que no conocían a la familia se organizaron para rastrear calles, descampados y caminos durante horas. Las publicaciones en redes sociales se multiplicaron y los avisos de posibles avistamientos no cesaron. "La respuesta ha sido increíble", afirmó Jose, aún emocionado.Testigos aseguraron haber visto al perro correr desorientado por zonas próximas a Gran Plaza y la carretera de Alicún. Algunos indicaron que presentaba sangre en el hocico. En un primer momento llevaba la correa puesta, aunque esta apareció más tarde abandonada en plena calle, lo que dificultó aún más su localización.El regreso inesperadoCuando el temor a un desenlace peor comenzaba a crecer, Blue apareció en casa. Llegó herido, agotado y muy asustado. Según explicó la familia, ha perdido un colmillo y presenta varias lesiones, por lo que fue trasladado a un hospital veterinario, donde permanece ingresado en observación mientras se evalúa el alcance de los daños.Clotilde continúa en estado graveLa alegría por la aparición del perro convive con la preocupación por el estado de salud de Clotilde, que continúa ingresada en estado grave tras sufrir una parada cardiaca de siete minutos como consecuencia del atropello. Su familia permanece a la espera de su evolución médica.