Los documentos del sumario judicial que sustentan la investigación abierta en la Audiencia Nacional a José Luis Rodríguez Zapatero estrechan el cerco sobre sus hijas. A los más de 800.0000 euros que la agencia de marketing de ambas cobró en un lustro de dos sociedades bajo sospecha vinculadas con los negocios de su padre, se suma ahora una nueva acusación: la de que su empresa no aportaba ningún “valor técnico” y que su propósito era encubrir los pagos obtenidos a través de la supuesta influencia ejercida por Zapatero.
Así lo determinan los informes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional, a los que ha tenido acceso elDiario.es, y que apuntan que Whathefav —la sociedad de las hermanas Rodríguez Espinosa— no aportaba ningún “valor técnico especial”. Así, sostienen que su única función era recibir los informes de consultoría que elaboraba un tercero, “maquetarlos” y enviarlos a un listado de clientes que el propio Zapatero les había proporcionado. “Esa falta de coherencia organizativa podría no corresponder con necesidades empresariales reales y estar orientada a la canalización de pagos”, afirman los investigadores.
En consecuencia, la Policía define a Whathefav como un “centro de redistribución de flujos económicos” dentro del entramado investigado. Una afirmación sustentada en el hecho de que gran parte de los fondos de la agencia terminaban siendo transferidos a las cuentas bancarias personales de ambas, en las que el propio Zapatero figuraba como autorizado. Fueron 247.191,06 euros en el caso de Laura en casi cinco años, entre abril de 2021 y diciembre de 2025. Y 199.904,25 en el de Alba en casi tres años, entre abril de 2023 y diciembre de 2025. Los investigadores también aportan como indicio el hecho de que Whathefav emitiera sus facturas bajo el concepto genérico de “servicios agencia” y “sin figurar mayor detalle o concreción respecto de las prestaciones realizadas”.














