Un argentino paga actualmente, en promedio, USD 1,44 por cada litro de nafta (Imagen Ilustrativa Infobae)La suba internacional de los precios del petróleo tras el estallido del conflicto en Medio Oriente impacta de manera directa en el bolsillo de los consumidores argentinos. La dinámica del mercado global, sumada a las políticas internas, configura un escenario de aumentos que posiciona a la Argentina por encima de otros países productores de la región.Mientras la cotización internacional del crudo se mantiene en alza, un argentino paga actualmente, en promedio, USD 1,44 por cada litro de nafta, según el relevamiento del Instituto Argentina Grande (IAG), en base a Global Petrol Prices. PUBLICIDADEste valor supera al de EEUU, país al que la Argentina exporta parte de su petróleo, donde el consumidor abona USD 1,19 por litro. El instituto atribuye esta diferencia a la política local de vincular los precios internos con el mercado internacional, decidiendo así trasladar las variaciones externas al surtidor.
El caso de Brasil presenta una dinámica diferente. Durante años, el precio de la nafta en ese país se mantuvo por encima del promedio regional. Sin embargo, tras el shock de la guerra, la reacción fue limitada y el precio quedó en USD 1,35 por litro, por debajo del argentino.PUBLICIDADDesde el inicio del conflicto en Irán, la mayoría de los países relevados en el estudio registró incrementos en los precios de la nafta. La Argentina se ubicó entre los 42 países que más aumentaron los precios, dentro de los 129 analizados. El precio local, indicó el IAG, experimentó un incremento del 23,1% en dólares, superando los ajustes realizados por otros exportadores netos de petróleo en la región, como México, donde la suba fue de 10,5%, y Brasil, con un aumento de 5,6%. En Colombia se observó una reducción del 0,7%.PUBLICIDADLos mayores aumentos se concentraron en países del sudeste asiático, como Filipinas y Malasia, que dependen de las importaciones por el Estrecho de Ormuz, en naciones involucradas en el conflicto (EEUU y Emiratos Árabes) y en mercados sudamericanos no autoabastecidos (Puerto Rico y Perú).












