CartasEsa vida no es vida; ningún lujo paga la angustia constante de que la policía les bote la puerta o el miedo a morir a manos de un sicarioEscuchar25 de mayo 2026, 08:00 a. m.Costa Rica atraviesa una de sus noches más oscuras. El crimen organizado nos está robando la paz y la vida de valiosos compatriotas, arrastrados por los espejismos de una modernidad consumista y un facilismo que promete “dineros maravillosos”, pero que solo paga con sangre y angustia. Este es un llamado directo al corazón de quienes forman parte de esas redes: están a tiempo de cambiar. Esa vida no es vida; ningún lujo paga la angustia constante de que la policía les bote la puerta o el miedo a morir a manos de un sicario. A los padres, amigos cercanos y personas que aman a estas personas delincuentes: no se queden de brazos cruzados: aconséjenles que enderecen su camino antes de que sea tarde.En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.
Lo que el dinero del narco nunca podrá comprar
Tal vez una vida en rectitud no ofrezca lujos, pero les devolverá algo que el dinero de los actos ilícitos jamás podrá comprar: una conciencia limpia y el derecho sagrado de poder dormir en paz







