Live Nation, la promotora responsable de los doce conciertos de Bad Bunny en España, ha negado este lunes que haya saturación en los espacios habilitados para el público tras las críticas viralizadas en redes de un asistente que acudió a los primeros 'shows' en Barcelona.
En declaraciones a EFE, la empresa ha asegurado de hecho que la capacidad de los espacios está certificada por un ingeniero, pero que “obviamente” en algunas zonas concretas que registran mucho interés, como es la ya famosa 'casita', sí hay “presión”.
Su respuesta llega tras los vídeos y críticas publicadas especialmente por un asistente al Estadi Olímpic de Barcelona que se han replicado a lo largo del fin de semana, en los que se grabó en un espacio congestionado y, muy nervioso, comenta cosas como “¡Esto es inhumano!” o “¡No podemos respirar!”.
En el mismo, denuncia que ha pagado “500 euros” para estar en la “(zona) VIP de Bad Bunny” y que no es capaz de moverse ni bailar ni “hacer literalmente nada”, mientras el resto de personas que lo rodean siguen el concierto.
A su espalda aparece la valla que lo separa de la citada 'casita', donde Bad Bunny interpreta algunas de las canciones y donde se alojan los invitados ilustres.










