Asombro, sorpresa, perplejidad o incredulidad son algunas de las emociones que despiertan en el público las presentaciones de ilusionismo y que en Guatemala comenzaron a conocerse a finales del siglo XIX, y desde entonces han destacado en este arte varios magos guatemaltecos, no solo a escala nacional, sino internacional.

Aunque son escasos los datos sobre los primeros pasos del ilusionismo en el país, el mago Roberto Chinchilla, con el apoyo de su amigo el mago e historiador argentino Alex Nebur, logró determinar que el primer guatemalteco que hacía trucos de ilusionismo fue Luis de la Riva y Ruiz —fundador de empresas De la Riva en 1886—, quien estudió en la Rochester Academy of Arts, de Nueva York, Estados Unidos, y que fue incluido en una publicación sobre los exponentes de la magia moderna a principios de la década de 1900, por haberse graduado con el título de “caballero del misterio” y por pertenecer a la Sociedad Internacional de Magia. En la mencionada publicación también aparece el mago Ignacio Calderón, residente de Puerto de San José, Escuintla.

Luis de la Riva, considerado el primer mago de Guatemala, graduado como “caballero del misterio” en la Rochester Academy of Arts, en Nueva York, Estados Unidos, presenta actos de magia, a comienzos de la década de 1900. (Foto Prensa Libre: cortesía de Roberto Chinchilla)