Entre pasillos que permiten viajar en el tiempo y muros que resguardan fragmentos de la memoria colectiva, los museos son vistos como guardianes de la historia. Sin embargo, su función va mucho más allá: ayudan a comprender las raíces culturales, artísticas y científicas de un país, mientras abren paso a nuevas expresiones y descubrimientos que continúan construyendo su identidad.

En Guatemala, los museos conservan una herencia ancestral marcada por aportes a la ciencia, el arte, la arquitectura, la gastronomía y la astronomía. Esa riqueza se refleja en más de 120 museos contabilizados por AMG-ICOM, Asociación de Museos de Guatemala y comité local del Consejo Internacional de Museos, los cuales abarcan espacios públicos, privados y de distinta índole.

La diversidad cultural del país también se refleja en sus espacios museísticos; sin embargo, estos enfrentan el desafío de reinventarse en una era digital y encontrar nuevas formas de acercarse al público.

La falta de una cultura de visita a museos, las limitaciones de recursos y las dificultades para alcanzar la autosostenibilidad han ralentizado su desarrollo, destacan expertos. Pese a ello, los museos buscan mantenerse vigentes y proyectarse hacia el futuro sin perder su esencia: preservar la memoria y fortalecer la identidad cultural del país.