La Pirámide de la Serpiente Emplumada o Templo de Quetzalcóatl, en Teotihucacán, enfrenta su mayor desafío: se desmorona debido a las condiciones ambientales que podrían, en unas décadas, provocar su destrucción, y aunque en 2022 se dictaminó la construcción de una techumbre para protegerla del deterioro, se designó un despacho con la propuesta ganadora, y se confirmó que habían reunido una donación de 50 millones de pesos, la obra no arrancó ni sabe el destino de esos recursos.La colocación de una techumbre para proteger la estructura fue determinada por una Comisión de expertos tras profundos análisis.El 20 de septiembre de 2022, Diego Prieto, entonces director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), anunció al despacho Dos Puntos Arquitectura como encargado de la techumbre, dijo que los recursos, casi 50 millones de pesos, los conseguiría el Patronato del INAH.Lee también VIDEO: extranjeros suben a la pirámide de Chichén Itza sin autorización; ¿de cuánto sería la multa?Expertos estudiaron los daños al templo en 2003; dictaminaron entre los problemas: la humedad, el viento y la exposición a la radiación solar. Foto: INAHDe acuerdo con la información del propio Instituto, el proyecto de Dos Puntos Arquitectura fue elegido de entre más de 100 propuestas, y su proyecto era “una techumbre de ETFE, un fluoropolímero fuerte, resistente, traslúcido y ligero, que cubrirá una superficie de 700 metros cuadrados, de 30 metros de largo por 26 metros de ancho, de fácil mantenimiento y con una durabilidad estimada de 30 años”, afirmó en un boletín.El INAH no dio más información sobre la recaudación de fondos hasta el 3 de noviembre de 2023, cuando anunció la campaña “Salvemos la Pirámide de la Serpiente Emplumada”, que llamaba a los ciudadanos a donar desde 20 pesos. “La plataforma electrónica, en la cual el público puede registrarse de manera sencilla y ágil, entrega a cada donador un distintivo como miembro del Clan del Jade, el Clan de los Guerreros Felinos o el Clan de las Diosas de la Fertilidad, entre otros, y permite hacer aportaciones únicas o programar donativos de forma mensual”.El 20 de marzo de 2024, la entonces presidenta del Patronato del INAH y hoy titular del Consejo Empresarial de la Presidencia de México, Altagracia Gómez, informó que ya habían recaudado los 50 millones con 20 empresas que donarían 2.5 millones de pesos cada una.Lee también Qué ver en el Festival Aerostático de San Martín de las PirámidesSergio Gómez revela que si se abandona la protección del Templo y no se hace nada por protegerlo, su destrucción será inminente. Foto: INAH“Fue una licitación pública internacional supervisada por el INAH y por el Colegio Mexicano de Ingeniería, se dio a conocer al ganador en septiembre de 2022, no podíamos recaudar sin proyecto y costos; sobre ese monto son 20 empresas, cada una está colaborando con 2.5 millones de pesos más IVA, es un proyecto de 50 millones de pesos, eso ya se tiene comprometido. Se están pidiendo las aportaciones conforme a los avances de obra”, declaró Altagracia Gómez.Dijo entonces que las obras comenzarían el 1 de mayo de 2024. La realidad es que no se ejecutó el proyecto ni se instaló ninguna protección a la estructura, que hoy sigue dañándose; no hay ninguna información acerca de la fecha de inicio de las obras, ni de los recursos.En la Comisión para combatir el daño al Templo de Quetzalcóatl estaban reconocidos arqueólogos como Eduardo Matos Moctezuma, Leonardo López Luján y Sergio Gómez Chávez, éste último director del Proyecto Tlalocan en el túnel debajo de la Pirámide de la Serpiente Emplumada.Sergio Gómez revela que él renunció a la Comisión porque no estuvo de acuerdo con el proyecto que eligió el INAH, ya que, afirma, fue elegido por ser el más barato.“Renuncié un mes después de que se anunciara el proyecto ganador. No estuve de acuerdo que ese proyecto ganara pues planteaban sembrar árboles sobre los monumentos, introducir vegetación dónde nunca hubo, poner una cubierta que tapaba las gradas de los turistas y no el templo. Se argumentó que era la propuesta más barata, que por eso se elegía”, dice Gómez.Lee también Un bebedor con su itinerarioDe acuerdo con el arqueólogo, no hay interés de las autoridades por proteger este importante vestigio arqueológico. Y peor aún, el Templo sufre daños severos.Gómez recordó que en 1917 el arqueólogo Manuel Gamio inició las exploraciones de esta Pirámide, y fue también quien cortó la plataforma adosada para que los turistas tuvieran acceso. Desde ese momento la Pirámide comenzó a sufrir daños, el principal es que se expone a la humedad.“En 2003 comenzamos a estudiar qué le estaba pasando a la Pirámide, determinamos que, de todos los problemas, la humedad era el principal, porque la humedad desencadena la incidencia de otros factores de manera negativa, la exposición a la radiación solar, el viento, la lluvia, el granizo, los cambios de temperatura, entre otros”, detalla Sergio Gómez.Lee también “Torneo de ajedrez, danza contemporánea”, proyecto multidisciplinario llega al CenartTrabajó, dice, en eliminar la humedad de la Pirámide durante varios años, rehabilitando el sistema de drenaje original, ya que no sólo es la humedad del exterior, sino la que se acumula dentro de la estructura. Además, atendió la restauración de la fachada para detener los daños, pero por falta de recursos, desde 2021 no hay más trabajos, lo que ocasionó que la Pirámide esté otra vez en peligro y dañándose. La realidad es que poco a poco, la piedra que conforma a la Pirámide se desintegra.“Les dijimos que era necesario colocar una cubierta, supimos del concurso y de la recaudación, y me da pena decirlo, yo me desligué totalmente, y me doy cuenta de que ya no puedo hacer más”, expresa.Varias veces le dijo a Diego Prieto sobre el deterioro de la Pirámide, pero con el actual director del INAH, Joel Omar Vázquez no ha tenido comunicación.Lee también Artes de México publica tres nuevos títulos como apuesta por sus lectores“La Coordinación de Arqueología sabe de esto, y es que yo me he decepcionado mucho ya, no he querido insistir más”. El arqueólogo dice que, si se abandona la protección del Templo y no se hace nada por protegerla, su destrucción será inminente. “Las piedras no son eternas, sufren daños, no sé cuánto tiempo aguante así, tal vez algunas decenas de años, no lo sé con exactitud”.Cuenta que el INAH está invirtiendo en diferentes aspectos para mejorar visiblemente la Zona Arqueológica de Teotihuacán, esto con motivo del Mundial de Futbol 2026, pero no se destinan recursos para la conservación.Lee también Denuncian que precariedad laboral provocó muerte de trabajador en Museo de Antropología“No hay ni un solo peso destinado para la conservación de Teotihuacán, requiere una gran inversión para mantener todos los edificios explorados”, señala y denuncia también que los arqueólogos y restauradores de Teotihuacán están abandonados.Se le preguntó al área de Comunicación del INAH acerca del proyecto de la techumbre para la Pirámide de la Serpiente Emplumada, no hubo respuesta. Se cuestionó también al director del Patronato del INAH, Jorge Arturo Ruvalcaba, sobre el estado de la recaudación para el proyecto, tampoco respondieron.Únete a nuestro canal¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.