Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.Movilizaciones en Bolivia exigen la renuncia del presidente derechista Rodrigo Paz, quien ha movilizado a policías y militares para mantenerse en el poder. / Juan KaritaHay una región en nuestro continente que comparte una misma matriz de radicalismo que amenaza con dinamitar la estabilidad democrática. Llevados por ese escalofriante cántico “¡Ahora sí, guerra civil!” que hoy retumba en las carreteras bloqueadas de Bolivia contra el gobierno democráticamente electo hace apenas seis meses -poniendo fin a dos décadas de socialismo bolivariano- del centroderechista Rodrigo Paz, no es un hecho aislado. Ese mismo cántico prefabricado se usó en el sur del Perú en el 2023 para incendiar el país, demostrando que ambos escenarios comparten una misma matriz política radicalmente violenta.
“Hay errores que una nación solo puede permitirse una vez”, por Irma Montes Patiño
El violento espejo boliviano, que acumula tres semanas de bloqueos y protestas, debe servir al Perú como una seria advertencia: este 7 de junio tenemos la posibilidad de elegir antes de que el caos llegue a las calles, de decidir antes de que la sartén por el mango la tomen otros en una barricada












