Acostumbrado a personajes intensos y solemnes, Bryan Cranston sorprendió al mostrar una faceta mucho más relajada, irónica y caótica lejos del drama de Breaking Bad. Durante su participación en el pódcast Funny You Ask with Ike Barinholtz, el actor se burló de su propia imagen pública y convirtió la charla en una sucesión de anécdotas, confesiones y bromas sobre su carrera y el detrás de escena de The Studio.Entre imitaciones, comentarios absurdos y referencias a la cultura pop, el actor dejó ver un costado poco conocido de su personalidad. Desde recuerdos ligados al béisbol hasta historias de teatro y rodajes interminables, Cranston abordó la conversación con un humor constante que desarmó el perfil serio con el que suele asociárselo en Hollywood.PUBLICIDADEl tono distendido quedó claro desde el comienzo, cuando respondió con ironía a una observación del conductor, Ike Barinholtz. “Lo inquietante es que creas que podría asaltarte en cualquier momento. Pensé que hablaríamos de mi trabajo, pero veo que hablas de mi persona”, lanzó entre risas, marcando el espíritu de una entrevista cargada de bromas internas y confesiones inesperadas.Uno de los momentos más comentados llegó al hablar de la segunda temporada de The Studio. Allí, el actor ironizó sobre el impacto que podría tener el proyecto en su imagen pública: “O subo mucho mi reputación en la calle o destruyo mi carrera”. PUBLICIDADTambién recordó las agotadoras jornadas nocturnas junto a Seth Rogen y Kathryn Hahn, describiendo cómo el cansancio llevaba al elenco a conversaciones completamente delirantes. “Cuando te ofrecen sopa francesa de cebolla a las 4.30, te sorprende considerar aceptar”, comentó.La entrevista destaca los secretos del rodaje de The Studio, la complicidad con el elenco y el uso del humor absurdo durante el trabajo (Apple TV+)Al hablar de su productora Moonshot, Cranston explicó que el nombre está inspirado en el exjugador de béisbol Wally Moon y en su capacidad para superar obstáculos durante su carrera. “Ese es el espíritu que quiero transmitir: aprender a enfrentar y rodear los retos”, señaló, vinculando el deporte con su forma de entender el trabajo artístico.PUBLICIDADEl juego de preguntas de cultura general y absurdo, distintivo de Funny You Ask with Ike Barinholtz, intensificó el tono lúdico. Sobre los Dodgers, Cranston respondió sin titubear: “El mánager con más partidos fue Walter Alston. No necesito pista”.Cranston comparte anécdotas culinarias del set y comenta cómo los rodajes nocturnos despiertan diálogos disparatados entre los actores (REUTERS/Jeenah Moon)La conversación derivó en retos culinarios dentro del estadio y bromas sobre comida: “Mi pedido en el Dodger Stadium incluye al menos dos salchichas y nachos en sombrero”. Y bromeó sobre el desafío de consumir un hot dog y una cerveza en cada inning: “Eso termina con traslado directo al hospital”.PUBLICIDADEn las preguntas sobre el maguey y el agave, Cranston explicó: “El maguey solo florece una vez; la flor final se llama ‘flor de la muerte’, y es asombroso cómo todo termina en el mezcal”.El actor explica el origen de su productora Moonshot, inspirada en el espíritu de superación asociado al exjugador de béisbol Wally MoonEn la dinámica de “cócteles para personajes”, asignó una sarsaparilla a Hal de Malcolm in the Middle y “el mejor whisky, solo” a Walter White. Barinholtz bromeó sobre duelos ficticios entre fabricantes de tequila, ubicando a Aaron Paul como su aliado contra celebridades como George Clooney o Dwayne Johnson.PUBLICIDADEn un tono más íntimo, Bryan Cranston recordó momentos de su infancia: “Mi padre nos abandonó cuando tenía 11 años; el béisbol y la voz de Vin Scully me ofrecían tres horas de paz en medio del caos familiar”. En ese sentido, rememoró sus primeras visitas al Dodger Stadium y cómo el teatro se convirtió en refugio emocional y vocacional.Sobre su conexión con el teatro, narró su experiencia al ver Hair en 1977: “Tenía poco más de veinte años, y ver esa libertad en el escenario me sacudió; entendí que quería dedicarme a esto”. PUBLICIDADY añadió que, durante un accidentado viaje en moto, la lectura de libros de obras fue esencial: “Sin ese libro, habría perdido la cabeza. Decidí apostar por algo que realmente amara”.Bryan Cranston rememora sus primeras experiencias teatrales y cómo decidió dedicarse a la actuación luego de ver la obra Hair en 1977Durante el “speed round” del programa, dejó ver su agilidad mental: “El debutante apodado ‘El Toro’ en los Dodgers fue Valenzuela”. Alternó anécdotas familiares con recuerdos sobre apodos como “Red” por su color de pelo y “El Niño” durante su juventud: “Son nombres difíciles de mantener con los años”.PUBLICIDADHacia el final, Cranston reflexionó sobre sus aspiraciones escénicas: “Hace tiempo que quiero interpretar al diablo en Damn Yankees, pero creo que nunca lo representan como una figura realmente temible. Hay personajes artísticos que merecen ser tan inquietantes como poderosos”.