Conocerlo en persona es darse cuenta de la calidad humana que tiene Pablo Cruz (Ciudad de México, 1984), quien luego de interpretar al famoso comediante Roberto Gómez Bolaños (1929-2014), más conocido como Chespirito, ha realzado su perfil en el entretenimiento latinoamericano con el éxito de la serie Chespirito: Sin querer queriendo. Y en el marco de los Premios Platino 2026, realizados en la Riviera Maya, México, habló con nosotros de lo que significa este proyecto para él y para el público. Sin duda, esta producción es un parteaguas en lo profesional. Él mismo lo reconoce con humildad, y de manera rápida, al preguntarle sobre aquello, y agrega que la noticia de su elección para el papel vino acompañada de un suceso de felicidad personal, por lo que tiene muy marcada esa experiencia.“Ya lo fue (su parteaguas), y lo fue desde el casting. Desde que a mí me dijeron que ya me había quedado con el personaje de Roberto Gómez Bolaños hasta que terminamos de grabar, seis meses después, probablemente, ya había cambiado mi vida por completo. Cambió porque la semana que me enteré de que me había quedado yo con el personaje de Roberto Gómez Bolaños fue la misma semana que me enteré, con unos días de diferencia apenas, de que estaba embarazada mi esposa y que íbamos a ser papás (de su primer hijo). Entonces, hubo puentes de conexión, de sensibilidad y de emocionalidad entre lo que estaba pasando en mi vida y lo que me estaba ofreciendo esa serie en este momento”, cuenta con emoción Pablo.PublicidadComenta que con el resto del elenco de la serie se convirtieron en un muégano por todo lo que hicieron y el gran equipo que se formó en las grabaciones.A la serie, mejor dicho miniserie, pues cuenta solo con ocho capítulos, también se le reconoció el gran equipo que formaron con los demás personajes, que tuvieron que dar vida en pantalla a actores que marcaron una época de la televisión en español con programas como El Chapulín Colorado y El Chavo del 8.“Fuimos un muégano, eso es lo que fuimos. Somos un equipo sólido, desde los productores, los escritores, somos un equipo sólido. O sea, todo el elenco, las actrices y actores, no pudieron haber escogido a gente más talentosa, más generosa e inteligente, compartida, y yo saqué mucho de ellos. Me apoyé mucho en mis compañeros actores y actrices para poder hacer bien mi trabajo”, recuerda.Sin duda, el haberse atrevido a personificar a alguien que mueve muchos recuerdos y nostalgias no dejó de ser un desafío o incluso un riesgo si no les terminaba gustando la forma en que se presentaba a ese querido personaje, algo que por suerte no ocurrió, sino todo lo contrario: fue un éxito.PublicidadPublicidadYa es inevitable que cuando lo reconocen en un lugar le digan alguna frase de Chespirito, algo que le parece bueno por el cariño que representa el gesto.“Claramente, y pues sí, siempre está ese riesgo, pero es mejor no pensar en esas cosas y abordarlo no por el volumen del cariño que trajo ese personal original o lo que provocó ese personaje original con el público, sea cariño, sea odio, sino defenderlo como una persona más... En retrospectiva veo un gran cariño que mostró la gente que tenía ya a la historia original de Chespirito y compañía, y cómo esta historia, este cuento que decidimos hacer, solamente enaltece y enorgullece también de alguna manera esa conexión que hay con el público”, comenta Pablo, quien siempre ha reconocido que su conocimiento sobre Chespirito lo adquirió de grande, puesto que en su casa no lo consumían mucho. Lo que en ocasiones lo ha llevado a decir, al ser consultado sobre si ese en verdad era humor para todos, que hay que verlo porque representa una parte de lo que somos los latinoamericanos.Sobre la preparación para su interpretación menciona que para él fue un ritual, una disciplina constante de estar investigando la manera de comunicarse de Roberto, cuáles eran sus objetivos, sus relaciones laborales, familiares, etc. Además de “la gran ayuda del departamento de caracterización de Christian Jauregui y Marco Hernández, quienes hicieron maravillas para que todos los días yo me pareciera lo más posible a Roberto”.PublicidadEl cariño que se ha ganado del público lo ha sentido en varios lugares, siendo usual que si lo ven le digan algo, aunque cuando está con barba pasa un poco desapercibido.“Que me parece bueno, (por ejemplo) ayer (antes de la entrevista) me caí, me tropecé, y casi tiro a alguien, y lo primero que le digo a esa persona fue: ‘Oye, perdón, casi te tiro, mijo’. Y lo primero que me dice: ‘Fue sin querer queriendo’. Y dije, bueno, ya este tipo de cosas son inevitables”, cuenta con una sonrisa.Sobre una nueva temporada de la serie sobre Chespirito apuntó que lo ve complicado, pero está satisfecho con el resultado de una única entrega.Un triángulo que resaltóUno de los temas que más dieron de qué hablar sobre la serie fue la relación de Roberto con su esposa Graciela (interpretada por Paulina Dávila), madre de sus seis hijos, y la relación que tuvo con la actriz Florinda Meza –luego, su segunda esposa–, a quien en la serie se puso el nombre de Margarita Ruiz (personificada por Bárbara López).PublicidadIncluso se volvió a retomar la historia hasta en programas de farándula de diversos países, por lo que no pasó desapercibido este tema para el elenco, incluyendo a Pablo. “Bueno, (fue una historia) trágica pero divertida, finalmente es lo que fue el chisme durante décadas y nosotros agarramos algunos elementos de eso para contar una historia linda con un buen mensaje”, comenta Pablo, a quien al preguntarle en broma si al final, ya fuera de personaje, era team Graciela o team Margarita, no pudo evitar unirse al juego tras un corto silencio: “Uy, uy, uy, no me pongas en esa disyuntiva. Team Threesome. Team trío”, dijo soltando una carcajada al final.Premio del públicoJustamente en los Premios Platino, que reconocen a lo mejor del cine y la TV/streaming de Iberoamérica, Chespirito: Sin querer queriendo estuvo nominado a mejor miniserie y se llevó el galardón de la serie favorita del público. Algo que alegró mucho a Pablo, quien se mostró muy contento y animado en las actividades de los premios, y felicitó a la organización por el valor de reconocer el trabajo de las producciones y de tantas personas de la industria en español y portugués.Tras el batacazo de 2025 con esta miniserie, Pablo ha tomado nuevos proyectos.Comenta que tiene uno bueno que aún no puede contar, y otro curioso: una película de terror. “Viene el estreno de una película de terror próximamente que se llama La mujer que soñaba bajo el agua. Viene otra serie y bueno, hay unas cosas de las que no puedo hablar mucho, pero vienen cosas importantes”, agrega.Además, ya ha mencionado que si se hace una película de El Chapulín Colorado le encantaría estar en ella.Amistades ecuatorianasPablo comentó que tiene varios amigos ecuatorianos y puntualizó su cercanía con el actor Víctor Arauz, a quien mandó un saludo y dijo en la alfombra azul de los Platino, bromeando con medios ecuatorianos, que lo corran de su trabajo en el programa Ahora caigo, de Teleamazonas, ‘reclamando’ entre risas que no lo había invitado a participar. Roberto Gómez Fernández: Encontrar al mejor ‘Chespirito’ fue complicadísimoRoberto Gómez Fernández ha producido diversos trabajos audiovisuales, incluyendo telenovelas de éxito en México. De igual manera ha mantenido el legado de su padre, Roberto Gómez Bolaños, Chespirito, con programas como la versiones animadas de El Chavo del 8 y El Chapulín Colorado. Pero su última gran apuesta ha sido la serie Chespirito: Sin querer queriendo, que cuenta la historia de camino al éxito de su papá, y que incluye el gran apoyo que le brindó su madre Graciela en ese proceso.En los Premios Platino, Roberto nos comentó que el proyecto nació porque desde hace muchísimos años había la inquietud de querer saber más sobre la vida y la obra de su padre. “Fue un proceso de años de mucha gente, de interés de mucha gente. Nosotros en un principio nos resistíamos, bueno, no nos resistíamos, pero teníamos muchas dudas de poder plantear algo que le hiciera suficiente honor al creador y a la persona”, cuenta.Respecto a cómo fue el proceso de seleccionar al actor que interpretaría a Chespirito, comenta que fue difícil, pero que Pablo Cruz encontró la manera de hacerlo, en el camino. “Encontrar al mejor Chespirito posible fue complicadísimo. De hecho, las primeras veces que llegó a audición (Pablo), los tapes que mandaba, (decían) hay algo que podría ser, pero está lejos. Es un hombre lleno de pelos por todos lados. Como que no, no, no venía el caso. Y se fue transformando poco a poco hasta que salió el Chespirito de él. Y qué buena pregunta le hiciste (sobre lo que iba a representar para él el proyecto), porque efectivamente pudo haber estado consciente, pero la verdad es que no sabía, Pablo, del impacto que iba a tener. La verdad es que nadie lo calculó y ahorita ya lo disfruta y lo padece”, cuenta. Sobre la selección de la trama que se contó en la miniserie, Roberto también menciona que tuvieron dificultades, especialmente al tener que compactar la historia a solo ocho capítulos. ”Y sobre todo de nuestra parte, de parte mía y de Paulina, mi hermana, que acabamos escribiendo la historia, cómo seleccionas la vida de alguien tan cercano, de tu familia, para que la gente lo conozca. Lo hace doblemente complicado. Fue mucho tiempo, pero valió la pena”, afirma. En varias ocasiones Roberto también ha dicho que esta fue la oportunidad de que además del esfuerzo de su padre también se conozco el gran aporte de su madre en ese trayecto a la cima, con cosas como confeccionar el primer traje del Chapulín, además de criar a sus seis hijos y ser su apoyo.Sobre si habría la posibilidad de una segunda temporada, puesto que la serie termina en un punto de la vida de Gómez Bolaños a finales de la década del 70, por lo que resta mucho por contar de las producciones que hizo, dice que no sabe si se dará, pero que tendría que cerciorarse de que puede estar al nivel de la primera temporada, algo “que no está fácil”.Lo que sí se sabe ya es que el universo de Chespirito se seguirá expandiendo y ya se habla de una película en live action de El Chapulín Colorado, una serie de Don Ramón y una nueva serie animada de El Chavo del 8. (E)