“En realidad no temen al populismo. Si lo rechazaran de verdad, no se declararían admiradores de Milei, Bukele o Trump”: Tomás MolinaFoto: EFE - Carlos OrtegaResume e infórmame rápidoEscucha este artículoAudio generado con IA de Google0:00/0:00El populismo es un gran peligro. El populismo destruye los países. El populismo hay que extirparlo de la democracia para que funcione bien. Eso nos dijeron durante cuatro años unos opinadores y políticos. Pero el próximo domingo van a votar por un populista de derecha: Abelardo de la Espriella.En realidad no temen al populismo. Si lo rechazaran de verdad, no se declararían admiradores de Milei, Bolsonaro, Bukele o Trump.Tampoco temen la falta de técnica. Si así fuera, no estarían apoyando las propuestas desquiciadas de Abelardo, como la de recortar en un 40 % el Estado (lo cual implicaría violar la Constitución y provocar una crisis económica sin precedentes), o las de Paloma (que está prometiendo, al contrario, una expansión del Estado sin decir de dónde saldrá la plata).Si el problema fuera la falta de técnica, nunca hubiesen apoyado a Uribe con sus nombramientos de ignorantes en tantos ministerios, y se escandalizarían por el estado actual de la Ruta del Sol, así como de las famosas casas gratis de Vargas Lleras, hechas sin estándares urbanísticos básicos.Lo que temen es que la izquierda, populista o no, redistribuya la riqueza, cambie las relaciones de poder, haga reforma agraria, y sobre todo, que no los incluya en el reparto burocrático. Porque no aguantan otros cuatro años de sequía sin puestos.Van a votar por un hombre tan extremista, tan contrario a la Constitución y los valores democráticos, que Paloma parece una socialdemócrata ejemplar a su lado.Pero no les digo esto para fustigar moralmente a los hipócritas. Este no es un púlpito religioso. Lo digo por puro pragmatismo electoral: el punto es que todos esos opinadores y políticos de los que hablo arriba están sumando una masa crítica, y no podemos ni debemos creerles más sus argumentos.Al contrario, hay que contrarrestarlos. Y eso se hace con votos en primera. Me explico.En las elecciones es muy importante el momentum: la fuerza que cada candidato arrastra en primera vuelta. Los votantes, como los soldados, requieren de moral: si se ven derrotados en primera, aunque las cuentas les puedan dar para triunfar en segunda, pueden abstenerse, dejar de convencer a sus amigos y familiares, y echarse a la pena.Por eso es importante que lleguemos a primera con toda la fuerza posible. Los invito respetuosamente a que voten por Iván Cepeda, aunque no sean de izquierda. Los candidatos de centro progresista también son valiosos, pero es necesario que seamos pragmáticos, que nos olvidemos de los temores de los hipócritas y manipuladores, y lleguemos con toda la fuerza a primera.Es falso que todo gobierno de izquierda termine como Venezuela. Chile no terminó como Venezuela, Brasil no terminó como Venezuela, México no terminó como Venezuela, las socialdemocracias europeas no terminaron como Venezuela. No más con ese argumento. No más con ese miedo. Es hora de mandarlo a donde pertenece: a la basura.Es hora de ser libres.Vamos con toda la fuerza, con todo el momentum.Seamos pragmáticos.Vamos en primera con Iván. Vamos con la democracia. Vamos con la paz.Conoce más