Marta Ostiz |
Madrid (EFE).- La imposición de fianzas millonarias en casos de delitos graves como el de homicidio -por el que se investiga en Cataluña a Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango- es un recurso de los jueces para evitar que los acusados huyan de la acción de la Justicia al tener que depositar elevadas cantidades, con lo que buscan ejercer un efecto disuasorio.
Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango quedó el pasado martes en libertad provisional tras depositar la fianza de un millón de euros que le impuso la jueza, tras tomarle declaración como investigado por un delito de homicidio por su presunta relación con la muerte de su padre Isak, en 2024.
En apenas minutos, tras notificársele el auto de la jueza instructora, Jonathan Andic consignó, por transferencia, el millón de euros de fianza y ha salió en libertad de los juzgados.
La imposición de una fianza tan elevada tiene un único objeto: que sea lo suficientemente disuasoria como para que el acusado se lo piense dos veces antes de huir de la Justicia.















