La imputación del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha acabado acaparando todas las miradas políticas. Este sábado, además, se han conocido los dos informes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional que investiga el caso del rescate de la aerolínea Plus Ultra y que sitúan al expresidente del Gobierno y a sus hijas como "los principales beneficiarios" de la trama de tráfico de influencias urdida para facilitar ayudas públicas a la aerolínea española durante los meses de la pandemia y como "asesoría" para otras empresas. En este sentido, la hipótesis de la UDEF es que el rescate de 53 millones de euros a Plus Ultra que se aprobó el 9 de marzo de 2021 no habría dependido únicamente de criterios técnicos, sino que detrás de él existió toda una red de contactos políticos e intermediarios que posteriormente fueron remunerados con diferentes 'mordidas' por sus labores. Según estos informes, a los que ha tenido acceso 20minutos, Zapatero habría ejercido la "supervisión estratégica" de toda la supuesta trama. Lo hacía, tal y como describe la UDEF, a través de un "liderazgo no visible". "La constatación del liderazgo de la red por parte de Zapatero, no visible en la estructura formal, se establece a partir de diferentes indicios, como son la selección o validación por su parte de los potenciales clientes de la red de influencia, la impartición de instrucciones para la creación de sociedades fuera de España, en territorios off shore, o la adopción de estrategias para tratar de desvincularse de la propia red que lidera", recogen los investigadores en uno de los dos informes. Con el exlíder del PSOE ejerciendo así como 'líder en la sombra', las dinámicas de la operativa contaban con otros niveles jerárquicos que actuaban bajo sus órdenes. De esta forma, el principal ejecutor de todas las acciones habría sido su amigo y socio Julio Martínez Martínez, quien entre 2020 y 2024 controlaba un entramado de 39 empresas, entre ellas, tres que no contaban con ningún empleado y que habrían recibido dinero de los dirigentes de Plus Ultra. Dentro de estas se encuentra por ejemplo Análisis Relevante, que abonó 490.780 euros al exlíder socialista, supuestamente por labores de consultoría, aunque la UDEF identifica estos pagos como 'mordidas'. Julio Martínez Martínez sí era así, según la UDEF, "la cabeza visible de la red de influencia". La Policía asegura que actuaba de esta manera como como testaferro telefónico, es decir, como interlocutor habitual de los clientes de la red. También detallan que trabajaba como "receptor y ejecutor de órdenes directas" de Zapatero y, de igual modo, como persona al frente de un entorno societario cuyo objeto sería la canalización de los fondos abonados por los clientes al entramado.Dentro de este segundo nivel jerárquico de la red de influencias se encontraba también Manuel Aarón Fajardo, otro de los hombres de confianza de Zapatero y que, al parecer, habría sido la clave para que los dirigentes de Plus Ultra pudieran acceder al expresidente de Gobierno. En uno de los informes, la UDEF habla de un "patrón reiterado" en la que los interlocutores de la trama enviaban así mensajes que aluden al "presidente" —en referencia a Zapatero— para conseguir el ansiado rescate u otros beneficios. En un tercer nivel jerárquico se encontraba el formado por la propia secretaria de Zapatero, Gertrudis Alcázar, y Cristóbal Cano, gestor del entorno societario. Estas dos personas, destaca la UDEF, se encargaban de la gestión de la facturación falsa del entramado, es decir, coordinaban los conceptos, los importes y las fechas de las facturas antes de emitirlas. Para los investigadores, además, "no habrían sido ajenos a un conocimiento general de la operativa de la red organizada en torno al ejercicio de influencia"."Según se desprende de los correos electrónicos analizados, José Luis Rodríguez Zapatero remitiría determinadas gestiones o directrices a través de María Gertrudis Alcázar Jiménez, 'Gertru', quien se encargaría —junto con Judith (Wells Sutton)— en su condición de empleadas administrativas a su servicio, en dar cobertura formal o soporte documental a la actividad, la cual es desarrollada en la oficina ubicada en la calle Ferraz número 35, piso 1º izquierda, en Madrid", precisa el informe. La UDEF atribuye a Zapatero y sus hijas el cobro de 4 millonesEl mencionado informe de la UDEF recoge también en un gráfico todos los pagos que efectuaron las sociedades que gestionaba Julio Martínez Martínez a Zapatero. Estas proceden principalmente del rescate de Plus Ultra, pero también de otras empresas para las que el exlíder del PSOE realizó servicios como "conferencias internacionales, labores de mediación, asesoramiento estratégico, actividades de análisis, reflexión y docencia en el ámbito geopolítico, institucional y académico". En total, los investigadores cifran en 4.079.799 euros las presuntas mordidas que habrían ido a Zapatero y a sus hijas. Al mencionado pago de 490.000 euros de Análisis Relevante a Zapatero, hay que sumar otro pago de 239.755 euros que esta misma empresa pagó a Whathefav SL, la agencia de marketing que dirigen las hijas del expresidente de Gobierno. Por otro lado, otra de las supuestas empresas pantalla implicada en la trama es Inteligencia Prospectiva SL, que abonó otros 561.440 euros a Whathefav SL y más de 266.000 euros a una compañía llamada Gate Center, propiedad de un empresario llamado Daniel Romero-Abreu Kaup, que también posee la consultora Thinking Heads. En el informe de la UDEF se recoge que tanto Gate Center como Thinking Heads realizaron a su vez pagos a Zapatero y a la empresa de sus hijas. En el caso de la primera, abonó 352.980 euros al exlíder socialista y otros 171.727 euros a Whathefav SL. La segunda empresa realizó dos pagos al expresidente por valor de 649.552 y 31.766 euros, además de un abono de 12.297 euros a la agencia de marketing de sus hijas. La Policía recoge asimismo otros abonos a las cuentas bancarias de Zapatero. Destacan en este contexto las 55 transferencias que realizó la consultora de origen sueco Kreab Iberia SL al expresidente, por un monto total de 851.180 euros. También aparecen también tres transferencias de una mercantil llamada Focus Social Research SAC, por importe de 200.000 euros debido a "actividades de asesoramiento empresarial". Asimismo, entre el resto de pagos al expresidente están los 105.000 euros de Kreab Worldwide; los 53.000 de una empresa llamada Bright Digital Solutions SL; los 49.758,34 euros de Yuewee International Trade Limited; los 47.120,27 euros de Zayed Award for Human Fraternity; los 104.410 euros de Mimo Advisors y otros pagos provenientes de empresas asiáticas, concretamente de una mercantil llamada Chinalink Asia Holdings Limited. Creación de empresas 'off-shore'La UDEF también concluye en uno de sus informes que Zapaterio dio igualmente "instrucciones" para crear una empresa off-shore en Dubái que se denominó Landside Dubai Fzco con el objetivo de canalizar presuntamente la mordida obtenida por las gestiones realizadas para conseguir el rescate de Plus Ultra. La trama acordó así la creación de la sociedad precisamente días antes de que el Consejo de Ministros aprobara otorgar a la aerolínea la ayuda de 53 millones de euros, de los que la red liderada por Zapatero se llevaría una comisión del 1%, esto es, 530.000 euros. Además de esta empresa, la red también contaba con otra sociedad off-shore, Landside Holding LTD, radicada en el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes Británicas y que estaba presidida por Julio Martínez Martínez. Además de esta, el socio de Zapatero contaba también con un broker americano que operaba a través de otra sociedad americana para gestionar su cartera de inversión. Intento de borrar el rastroPara intentar que Zapatero no apareciera relacionado con todo este entramado, la red habría puesto en marcha según la UDEF una "actuación coordinada y dirigida a evitar la vinculación" entre el expresidente y su socio. Por ejemplo, según los investigadores, Martínez Martínez eliminaba "de manera sistemática algunos de los mensajes que él mismo escribe", una conducta que "obedecería a una estrategia orientada a dificultar la trazabilidad de sus comunicaciones y por ende su vinculación con Zapatero".Sin embargo, el informe recoge conversaciones entre Martínez Martínez y otras personas que sugieren que el socio de Zapatero no era el verdadero destinatario de los mensajes, sino que, aunque le escribían a él, en realidad se dirigían al expresidente. Como ejemplo, los investigadores señalan mensajes de empresarios como "Presidente, le reporto las novedades"; "Presidente, nos mantenemos atentos a sus indicaciones sobre este asunto" o "Estamos totalmente de acuerdo Presidente". A la espera de su comparecencia el 2 de junioCon todos estos detalles, cabe recordar que la causa que investiga al expresidente se encuentra aún en una fase inicial. Así, mientras la investigación sigue su curso, las próximas semanas serán claves para intentar aclarar los interrogantes que este caso deja abiertos en torno a la figura de Zapatero. Por lo pronto, la Audiencia Nacional ha citado al exlíder socialista el próximo martes 2 de junio para que declare como investigado por los presuntos delitos de organización criminal, tráfico de influencias y falsedad en relación con esta supuesta intermediación en favor de Plus Ultra.Para poder afrontar su investigación en la Audiencia Nacional, el expresidente del Gobierno ha puesto su futuro judicial en manos del abogado y catedrático Víctor Moreno Catena, que ya cuenta con el auto de 85 páginas del juez José Luis Calama, así como los dos informes de la UDEF.
Así operaba la trama de Plus Ultra: Zapatero en el centro, una red de testaferros, facturas millonarias falsas y tráfico de influencias
Los investigadores de la UDEF consideran que el expresidente de Gobierno se encargaba de seleccionar a los 'potenciales clientes de la red', impartir 'instrucciones para la creación de sociedades fuera de España' y adoptar 'estrategias para tratar de desvincularse de la trama'.
La UDEF sitúa a Zapatero como líder oculto de la trama Plus Ultra: rescate de 53 M€ y 4 M€ en presuntas mordidas a él y sus hijas. El esquema con 39 sociedades y facturas falsas eleva el riesgo de compliance en ayudas públicas intermediadas políticamente.















