La segunda cúpula más grande de España puede pasar desapercibida desde el exterior. Rodeada de estrechas callejuelas en el casco antiguo de Valencia, solo cuando la trama urbana se abre en una plaza ajardinada se puede observar una perspectiva amplia de sus características tejas azules de la iglesia de las Escuelas Pías. En el interior, se aprecia de inmediato la espectacularidad de su bóveda de casi 25 metros de diámetro y 47 de altura. Sobre todo, desde que finalizaron en 2025 los complejos trabajos de rehabilitación que le han valido el Premio Europa Nostra 2026, en la modalidad de conservación y reutilización, que entregará el próximo jueves el comisario europeo de Cultura, Glenn Micallef, en Nicosia (Chipre).Ahora, la luz vuelve a entrar por la linterna que remata la cúpula tal y como fue concebida en el último tercio del siglo XVIII bajo influencia neoclásica y barroca. Y sus 32.000 tejas de cerámica vidriadas recobran sus reflejos azules típicos del esmaltado de la mitad de ellas, tras la restauración integral y la fabricación artesanal ex novo de 7.000 piezas.No ha sido nada fácil. La cúpula, diseñada por José Puchol y Antonio Gilabert bajo el impulso del Arzobispo Mayoral, estaba muy dañada y presentaba grietas “en las que cabía un puño”, explica el arquitecto de la intervención y director de la obra, Luis Cortés. “La principal dificultad es que la cúpula, por su estado, no dejaba que los andamios se apoyaran en ella por el peso. Se podía dañar y había un posible riesgo de colapso con los 75 toneladas de peso. Por eso estuvimos casi un año estudiando cómo instalar el andamio”.Finalmente, se ideó una manera de que el peso del andamiaje que cubría prácticamente los 1.000 metros cuadrados de la cúpula recayera sobre la base sin tocar la maltrecha estructura tabicada, que carece de refuerzos de anillos de hierro. Para ello, fue clave el trabajo conjunto entre el arquitecto y la empresa encargada de la rehabilitación, incide Cortés. “Necesitábamos mucho andamio y que no estuviera apoyado en ningún punto de la cúpula. Encontramos la forma de que se apoyara en la parte interior, en una una pequeña terracita alrededor de lo que es la zona del tambor”, señala Mairena Velasco, directora ejecutiva de la empresa especializada en patrimonio que se ocupado de la obra, Estudio Métodos de la Restauración, del grupo Torrescamara. Las grietas de la cúpula valenciana “se rellenaron con lechada de cal y se tuvieron que reforzar externamente ciertas bandas y nervaduras con mortero de cal y malla de fibra de basalto. El resultado es que se ha mejorado la resistencia sísmica de la cúpula por lo que estamos hablando de una restauración resiliente”, añade Velasco.Los 24.5 metros del diámetro de la cúpula de la iglesia, situada en la calle de Carniceros del barrio de Velluters (los antiguos artesanos del vellut, el terciopelo), solo son superados en España por los 33 metros de la neoclásica Real Basílica de San Francisco El Grande de Madrid.Precisamente, hace tres meses concluyeron los últimos trabajos de restauración de esta imponente cúpula conocida también por sus valiosos fresco y ubicada en el céntrico barrio de Palacio. Es la cuarta más grande Europa, tras el canónico y referencial Panteón de Agripa y la Basílica de San Pedro, ambos en Roma, y la catedral de Santa María del Fiore, en Florencia. “La cúpula de Valencia ocupa el puesto número 12 en Europa por su tamaño. Estamos hablando de cúpulas de fábrica, de albañilería, sin estructura metálica”, puntualiza el arquitecto.El jurado de los premios Europa Nostra, entidad que actúa como la voz de la sociedad civil en asuntos patrimoniales ante instituciones como la Unión Europea, el Consejo de Europa y la Unesco, ha destacado de la restauración del monumento valenciano su dificultad y su visión integradora: “Esta intervención, de gran complejidad tanto técnica como organizativa, se llevó a cabo con éxito mediante un riguroso enfoque multidisciplinar. Iniciada a nivel local, combina la innovación estructural con la investigación avanzada integrada en un programa regional de patrimonio”. Con anterioridad, han recibido este reconocimiento patrimonial en España las rehabilitaciones de la Puerta de Alcalá en Madrid y del Pórtico de la Gloria en Santiago de Compostela.EL PAIS_21/05/2026. (FOTOGRAFÍA: KIKE TABERNER) Cupula de la Iglesia de las Escuelas PiasKIKE TABERNER (www.kiketaberner.com )EL PAIS_21/05/2026. (FOTOGRAFÍA: KIKE TABERNER) Cupula de la Iglesia de las Escuelas PiasKIKE TABERNER (www.kiketaberner.com )EL PAIS_21/05/2026. (FOTOGRAFÍA: KIKE TABERNER) Cupula de la Iglesia de las Escuelas PiasKIKE TABERNER (www.kiketaberner.com )EL PAIS_21/05/2026. (FOTOGRAFÍA: KIKE TABERNER) Cupula de la Iglesia de las Escuelas PiasKIKE TABERNER (www.kiketaberner.com )www.kiketaberner.com La rehabilitación de la cúpula valeciana del templo dedicado a San Joaquín ha tenido un coste cercano a los 1,6 millones de euros, sufragado en su mayor parte por el Ministerio de Fomento. El departamento incluyó en sus presupuestos de 2022 una partida cercana a los 1,4 millones, indica Cortés, premiado por el Colegio de Arquitectos de la Comunidad Valenciana por su proyecto. La Generalitat y los escolapios aportaron 100.000 euros cada uno.El arquitecto de Sueca incide en que se trata de un proyecto amplio y multidisciplinar que ha tenido una gran repercusión social y cultural, como corresponde a ua intervención de este tipo. Se han organizado seminarios, simposios, exposiciones o visitas guiadas, en colaboración con la Escuela de Arquitectura de la Universitat Politécnica de València. Interés de la ciudadaníaLa exposición en el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí sobre el proceso de restauración de la cúpula valenciana, las técnicas constructivas empleadas en su edificación y los resultados de la investigación fue visitada el pasado año por más de 40.000 personas. Cortés pondera la importancia del proyecto en su conjunto para la obtención de la distinción de Europa Nostra. El premio, la exposición y la rehabilitación han aumentado el interés de la ciudadanía por conocer el templo anexo al colegio conocido popularmente como los escolapios. La institución anunció hace unas semanas que “inicia una nueva etapa de apertura cultural, con un programa de visitas que permitirá acercar al público la historia, la belleza y el valor patrimonial de este espacio excepcional”. Parte fundamental del compromiso de su restauración con dinero público y del premio es dotar al espacio patrimonial de renovada vida y uso ciudadano. “La respuesta del público en los primeros días desde su reapertura ha sido extraordinaria, con una elevada demanda tanto por parte del público local como del turismo nacional e internacional. En muy poco tiempo se está registrando un gran número de solicitudes de visita”, apuntaba una nota del colegi,o cuya cúpula sigue encajonada entre las calles de la ciudad vieja, pero ya no pasa tan desapercibida.
Así fue la compleja rehabilitación de la cúpula de las 16.000 tejas azules de Valencia, la segunda más grande de España
La intervención arquitectónica, que recibe el premio Europa Nostra esta semana, ideó unos andamios para no tocar la bóveda dañada de la iglesia de las Escuelas Pías










