Hidroituango. Imagen de referencia.Foto: Cortesía EPMResume e infórmame rápidoEscucha este artículoAudio generado con IA de Google0:00/0:00Colombia se prepara para un nuevo fenómeno de El Niño que, según el Ideam, no será moderado. La entidad estima un 82 % de probabilidad de que se consolide entre junio y agosto de 2026 con intensidad “fuerte” o “muy fuerte”, lo que se traduce en menos lluvias y embalses con niveles más bajos. Por ende, una mayor presión sobre el sistema eléctrico.La discusión sobre cómo enfrentarlo (en términos de generación de energía) ya está abierta. Mientras Acolgen, la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica, pide encender las plantas térmicas de inmediato para preservar el agua de los embalses, el Gobierno afirma que eso encarecería las tarifas y propone reformar el mercado eléctrico.Por qué Acolgen quiere encender las térmicasPara el gremio de los generadores de energía, si las hidroeléctricas del país siguen generando energía con el agua de los embalses, cuando llegue El Niño no tendrán reservas suficientes. De ahí que proponga trasladar esa carga a las plantas térmicas desde ya. Dichas plantas producen electricidad quemando combustibles fósiles, principalmente gas, para generar vapor y mover turbinas. Así, las hidroeléctricas podrían guardar ahora el agua que necesitarán durante la sequía.El problema es que esas plantas operarían con gas importado, más caro, dado el déficit actual de gas nacional, lo que presionaría los precios en bolsa de la energía. Acolgen reconoce el riesgo, pero afirma que este sería limitado: según afirmó la semana pasada Natalia Gutiérrez, presidenta del gremio y del Consejo Gremial, el alza no debería afectar más del 9 % de la factura, e insiste en que el costo de no actuar es mayor. Para Gutiérrez, el sistema eléctrico colombiano hoy está ante una “tormenta perfecta”. Cabe recordar que el promedio de las reservas hídricas de los embalses está hoy cerca del 66 % y la meta, según la senda de referencia de XM (el operador del mercado eléctrico mayorista), es llegar a diciembre por encima del 80 %. A eso se suma un déficit entre oferta y demanda de energía en firme que XM lleva más de un año advirtiendo. Según datos citados por Acolgen, el déficit de energía es de 2,3 % este año y seguiría creciendo: -4,4 % en 2027, -5,2 % en 2029 y -6,8 % en 2030. Parte de ese problema viene de proyectos de generación que llevan años sin entrar al sistema: de los 4.475 megavatios proyectados para 2026, solo ha ingresado el 6,3 %.En contexto: Acolgen pidió prender las plantas térmicas ya, antes de que El Niño golpee embalsesFrente a ese panorama, Acolgen propone que el gobierno coordine con las empresas la logística del gas para garantizar disponibilidad de combustible, revise los cronogramas de mantenimiento de plantas e identifique qué industrias pueden autogenerar o desconectarse temporalmente de la red para quitarle presión al sistema. El gremio también llamó la atención sobre la deuda que el gobierno les adeuda a las comercializadoras: cerca de COP 9 billones, de los cuales unos 2,5 billones corresponden a lo que Air-e les debe a los generadores. Sin liquidez, advirtió Acolgen, el sector no tiene con qué responder a una sequía.Por qué el Gobierno se oponeTanto el presidente Gustavo Petro como el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, rechazaron la propuesta de Acolgen. “La petición de prender las termoeléctricas desde ya para enfrentar el superniño es una petición para elevar tarifas”, escribió Petro en su perfil de X.En su lugar, el mandatario apuesta por la energía solar como alternativa complementaria a la hidroeléctrica en épocas de sequía, y le pidió al ministro Palma abrir un diálogo con todas las empresas del sector para abordar el fenómeno climatológico que se avecina. A la fecha, Colombia cuenta hoy con 174 parques solares conectados al sistema eléctrico, con una capacidad de 2.500 megavatios, equivalente al 11,7 % de la matriz generadora del país.En su cuenta en X, el ministro de Minas y Energía señaló que durante años “algunos sectores del mercado eléctrico se acostumbraron a que siempre ganaran los mismos, mientras millones de colombianos pagaban tarifas impagables”. El ministro anunció que el Gobierno estudia un esquema de despacho centralizado donde, según sus palabras, “el sistema priorice el interés público, el abastecimiento de la demanda” y “la energía más eficiente y económica para los usuarios”.Palma también cuestionó el cargo por confiabilidad, un mecanismo mediante el cual los usuarios pagan a los generadores para garantizar energía disponible en momentos de escasez. Según el ministro, desde 2006 las generadoras han recibido cerca de COP 96 billones por ese concepto. Precisamente, Petro señaló que el cargo por confiabilidad debería usarse para comprar instalaciones solares en lugar de financiar las térmicas.“No es aceptable que, además de ese respaldo multimillonario pagado por los colombianos, hoy pretendan trasladarle nuevamente los mayores costos a la ciudadanía”, afirmó el ministro.En esa línea, la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) informó que el sector ya tiene identificadas 53 acciones clave para fortalecer la seguridad energética del país durante el inminente fenómeno de El Niño.¿Qué pasará con las tarifas de energía?Colombia genera alrededor del 70 % de su electricidad a partir del agua de embalses y ríos, a través de las hidroeléctricas. Las plantas térmicas cubren el resto y entran como respaldo cuando el agua escasea. El problema es que su operación es más costosa. Cuando hay sequía, como ocurre durante El Niño, las térmicas tienen que trabajar más y eso presiona los precios de la energía en bolsa.Ese precio ya viene al alza: según XM, subió 80 % en marzo frente al mismo mes de 2025. Pero eso no significa que la factura de los colombianos vaya a dispararse en la misma proporción.La razón es que los comercializadores no compran toda la electricidad en la bolsa. Alrededor del 80 % de la energía que consume un hogar colombiano está cubierta por contratos de largo plazo con precios estables, que rondan entre COP 300 y COP 330 por kilovatio hora. Solo el 20 % restante queda expuesto a las variaciones del mercado spot.Y ese 20 % tiene un techo. Se llama precio de escasez, el valor máximo que puede pagar la demanda por la energía en bolsa, un mecanismo que existe gracias al cargo por confiabilidad. En el último fenómeno de El Niño fuerte, en 2024, el precio en bolsa llegó a superar los COP 2.000 por kilovatio hora en algunos momentos, pero el techo estuvo en alrededor de COP 700. Los usuarios nunca pagaron la diferencia: la absorbieron los generadores.Por eso, según Gutiérrez, el alza no debería afectar más del 9 % de la factura de la mayoría de colombianos. Quienes sí quedarían más expuestos son los mercados sin contratos de largo plazo. El caso más sensible, según Acolgen, es Air-e, la comercializadora intervenida por el Gobierno que atiende a más de 1,3 millones de usuarios en Atlántico, Magdalena y La Guajira.Un estudio de Fedesarrollo citado por Gutiérrez, de Acolgen, estima que un racionamiento de energía le costaría a Colombia 1,7 puntos del PIB, equivalente a COP 250.000 millones por hora de corte. El contexto agrava el escenario: el pasado 7 de mayo, Colombia rompió su récord histórico de demanda de energía eléctrica, y El Niño aún no ha llegado.💰📈💱 ¿Ya se enteró de las últimas noticias económicas? Lo invitamos a verlas en El Espectador.Conoce másTemas recomendados: