Los fármacos contra la obesidad y la diabetes podrían abrir una línea inesperada en oncología: ralentizar la progresión de algunos cánceres, publicó Infobae, que cita a The Wall Street Journal.

Según esa publicación, el uso de fármacos GLP-1 como Ozempic y Mounjaro se relaciona con un menor avance tumoral y mejores tasas de supervivencia.

Sin embargo, especialistas aclaran que aún no existe prueba de causalidad.

Los agonistas del GLP-1 son medicamentos que ayudan a controlar los niveles de azúcar en sangre (glucosa) en personas con diabetes tipo 2. Algunos de estos fármacos también ayudan a tratar la obesidad, según explica Cleveland Clinic.

Estos medicamentos, relativamente nuevos, suelen administrarse mediante inyección subcutánea, es decir, en el tejido graso justo debajo de la piel. Se aplican en el abdomen, la parte externa de los muslos, la parte superior de los glúteos y la parte posterior de los brazos, indica Cleveland Clinic.