El escenario político en el Congreso para aprobar la ley antilavado no es el más adecuado, eso según analistas que han observado la dinámica de trabajo de la décima legislatura.
El proyecto de ley que busca actualizar a Guatemala en el combate al lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo está detenido desde hace varias semanas, todo por una serie de modificaciones a último minuto que rompieron los acuerdos.
La discusión de la ley está avanzada logrando su paso en la primera, segunda y tercera lectura, pero la redacción final que requiere de 107 diputados, como mínimo, ha encontrado obstáculos.
El presidente del Congreso, Luis Contreras, integrante del bloque Compromiso Renovación y Orden (Creo), ha convocado a una serie de sesiones entre los Jefes de Bloque para alcanzar los acuerdos.
Estas sesiones, a diferencia de las habituales por el órgano parlamentario, han sido a puerta cerrada, sin que se conozca a detalle cuales son las dudas o inquietudes que tienen los diputados sobre el proyecto.















