Mariko tenía nueve años cuando sus pies tocaron el suelo de un estudio de ballet por primera vez. Durante más de una década entrenó con la disciplina metódica que caracteriza a las compañías clásicas japonesas, hasta que, empezados sus veintis, dejó la Compañía Nacional de Ballet NBA, se casó, se mudó a Nagoya y empezó a enseñar en un club local de fitness. Fue allí, rodeada de personas que llegaban cansadas después del trabajo y buscaban algo que pudieran sostener en el tiempo, donde comenzó a pensar en otra forma de moverse. Algo más corto. Más amable con el cuerpo y menos incompatible con la agenda, con mayores probabilidades de sostenerse en el tiempo. Esa intuición, sumada a un divorcio y un regreso a la casa de sus padres daría lugar, en el 2016 y a sus 30, a uno de los canales de yoga más populares de Japón: B-life. Hoy, junto a su segundo esposo Tomoya —productor audiovisual y estratega de contenidos—, Mariko acumula más de 2 millones de suscriptores en YouTube, donde convirtió una rutina de cinco minutos en una propuesta de bienestar que hoy se practica en todo el mundo: el método B-life. Mariko, instructora de yoga y ex bailarina clásica, es la cara visible del método B-life junto a su esposo Tomoya
El método que arrasa en Japón y promete transformar el torso y mejorar el sueño
Creado por una ex bailarina japonesa, combina tres disciplinas para trabajar el cuerpo integralmente; qué hay que tener en cuenta







