Contenido automatizadoLa sobreexposición a las campañas políticas y la incertidumbre por el futuro del país saturan el sistema nervioso de los ciudadanos.Elecciones en Colombia. Foto: Archivo /El TIEMPO24.05.2026 13:08 Actualizado: 24.05.2026 13:08
El ambiente político en el país se siente con fuerza en las calles, en las mesas familiares y en los dispositivos móviles. A medida que se acercan las jornadas de votación, las conversaciones sobre propuestas y candidatos comienzan a ocupar una parte importante de la cotidianidad de los colombianos. Aunque hacer seguimiento a la coyuntura es un ejercicio natural de la vida democrática, la saturación informativa y la tensión que rodea a los debates pueden transformar el interés cívico en un desencadenante de alteraciones emocionales.Esta condición, que afecta el bienestar de las personas durante los periodos de campaña, se conoce formalmente como estrés electoral. Su aparición está estrechamente ligada a las dinámicas de discusión y a la cantidad de contenido que se consume diariamente a través de diferentes plataformas de comunicación.Angie González Ahumada, directora de Sana Mente, explicó en el portal Asuntos Legales que el estrés electoral surge por la exposición constante a malas noticias e incertidumbre. El cerebro activa alarmas y el sistema nervioso reacciona, ya que el cuerpo no diferencia entre una amenaza física y una amenaza emocional sostenida, según indicó la especialista.Las señales físicas de la tensión políticaEl impacto de este fenómeno no se limita a una preocupación pasajera; se manifiesta de manera concreta en el funcionamiento del organismo. El cuerpo procesa la incertidumbre del entorno como un estado de peligro continuo, lo que genera respuestas físicas que sirven como indicadores de que el bienestar psicológico se está viendo comprometido.La información que se consume en los momentos previos a las elecciones pueden afectar la salud. Foto:ParticularLas personas que experimentan este tipo de saturación emocional suelen presentar las siguientes manifestaciones en su salud:IrritabilidadTaquicardiaCansancioDolor de cabezaTensión muscularEl principal indicador de alerta aparece cuando la política invade la vida diaria, lo cual se refleja en la revisión compulsiva de redes sociales y en la incapacidad de desconectarse. Esta hipervigilancia suele estar alimentada por el fenómeno de la "infoxicación", que es la creencia errónea de que consumir un mayor volumen de contenidos otorga un mayor control sobre las situaciones que generan incertidumbre.Estrategias para blindar el entorno personal y familiarPara evitar que la intensidad de las campañas afecte las relaciones afectivas o interfiera con el descanso básico, los expertos sugieren adoptar hábitos de consumo de información más saludables y conscientes. Uno de los espacios más vulnerables a la polarización es el entorno cercano, donde las diferencias de opinión pueden generar distanciamientos si no se manejan de forma adecuada.Frente a este escenario, la especialista aconseja reducir el número de canales informativos y elegir exclusivamente fuentes confiables, ya que a menor cantidad de medios consultados, menor será la saturación mental. Adicionalmente, se plantea el establecimiento de barreras horarias estrictas, evitando la revisión de actualidad política en momentos sensibles como las comidas en familia o los minutos previos a conciliar el sueño, impidiendo así que se activen bucles de pensamiento que detonen insomnio.Se recomienda evitar charlas políticas en espacios como el comedor, para evitar disgustos. Foto:ISTOCKEn el ámbito de las relaciones sociales, la directora de Sana Mente propone recurrir a la comunicación no violenta, un modelo desarrollado por Marshall Rosenberg. La pauta principal en este punto es recordar que no existe una obligación personal de convencer a los demás sobre una postura particular. Fijar límites basados en el respeto mutuo previene que las discusiones escalen hasta tocar heridas personales y lesionar los vínculos con familiares o amigos. Cuando una emoción surge en medio de un debate, la prioridad no debe ser responder impulsivamente, sino conectar con lo que se siente y entender la necesidad detrás de esa reacción.Acciones de autocuidado para el día de los resultadosLos momentos de mayor tensión suelen presentarse durante el desarrollo de las votaciones o al conocerse los datos oficiales del escrutinio, escenarios donde la frustración o el entusiasmo pueden desbordarse de manera colectiva. En esas circunstancias, resulta fundamental enviar señales de seguridad al organismo para desactivar el estado de alerta generalizada.Si la respuesta emocional ante los acontecimientos políticos se vuelve abrumadora, las pautas recomendadas para recuperar el equilibrio incluyen:Retornar a pasatiempos individuales y actividades valiosas como el dibujo, la música o cualquier otra práctica que le recuerde al organismo un entorno de calma y control.Hablar con una persona de confianza.Caminar.Tomar agua.Respirar lento.Alejarse de las pantallas.El manejo adecuado de estas emociones no implica caer en la indiferencia frente a la realidad del país o aislarse de los procesos democráticos. Se trata, concluye la especialista, de un ejercicio de responsabilidad individual para impedir que la coyuntura política termine consumiendo la salud mental.*Artículo desarrollado con apoyo de IA y revisado por un periodista. 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