Telefónica afronta un cierre de mayo muy positivo: acumula una revalorización del 6%, frente al 1,6% del Ibex, gracias a la subida del 5,8% que registró el día de la presentación de los resultados del primer trimestre, la mayor desde 2021. Con ello, amplía la ganancia anual al 17% y recupera parte de lo perdido tras la presentación a principios de noviembre del nuevo plan estratégico Transform & Grow 2026-2030 (cayó más del 20% hasta final de año) por el recorte del dividendo y las dudas sobre el crecimiento y la deuda.La compañía comenzó 2026 con unas perspectivas débiles. Las recomendaciones mayoritarias eran de mantener (50%), pero las de venta (32%) superaban por mucho a las de compra (18%). La percepción ha cambiado ligeramente, y en este momento son más los analistas que apuestan por mantener (58%) y menos los que se inclinan por deshacer posiciones (26%) sobre el valor.Básicamente, las cuentas han mejorado el tono de los expertos hacia la compañía, aunque sin echar las campanas al vuelo. “En general, los resultados representan un paso más para recuperar la confianza operativa en torno a los objetivos a medio plazo. Si bien probablemente no sean lo suficientemente transformadores por sí solos como para impulsar una revalorización importante”, asegura Arnaud Camus, de Bestinver Securities. Para una mejora del sentimiento de mercado más evidente, el experto cree que “aún hacen falta evidencias de estabilización en España, con el sector de defensa como posible vector adicional de crecimiento, recuperación de márgenes en Alemania, y mayor desapalancamiento y credibilidad del FCF [free cash flow]. Más allá de ello, la gran incógnita sigue siendo la estrategia inorgánica y qué pretende hacer finalmente en España, Alemania y Reino Unido”.Goldman Sachs, por su parte, comenta que lo más destacado es la aceleración del crecimiento en España donde tanto los ingresos como el ebitda aumentaron el 2%, la tasa más alta en años. “Dado que se espera que la evolución se mantenga o mejore a partir de ahora, prevemos que impulse la confianza de los inversores en las perspectivas de su crecimiento estructural”, afirma Goldman.Para llegar a este escenario se necesita tiempo. El banco estadounidense considera que “los inversores se mantienen algo cautelosos para evitar sorpresas negativas en la generación de flujo de caja, algo que la compañía ha experimentado con frecuencia desde hace tiempo”.La teleco reiteró en su Capital Markets Day que “la política de dividendos es una parte integral de la estrategia de asignación de capital y será el resultado del flujo de caja libre tras invertir en el futuro de la empresa y mantener un nivel adecuado de apalancamiento financiero”.Así, confirmó que el dividendo de 2025 será de 0,30 euros por acción – que abonará en dos veces, el primero ya se ha ejecutado y el próximo será el 18 de junio– y el de 2026 lo reduce un 50%, con un único abono de 0,15 euros que pagará en junio de 2027. El objetivo de remuneración a medio plazo (2027-2028) se sitúa en un rango del 40-60% del flujo de caja libre.Goldman Sachs ha reiterado la recomendación de compra y elevado el precio objetivo de 4,5 a 4,7 euros, frente a una valoración del consenso en los 4,02 euros, inferior al valor actual. Sobre el futuro a corto plazo de la compañía, la entidad recuerda que en “el verano pasado analizamos diversos escenarios de crecimiento inorgánico e identificamos algunos potencialmente generadores de valor, como la consolidación del mercado alemán, donde la caída de los ingresos ha alcanzado su punto máximo en el primer trimestre”. Sin embargo, Javier Cabrera, de XTB, opina que “es difícil que Alemania tenga grandes mejoras este ejercicio” y le sigue “generando desconfianza la generación de caja”. “No descartamos que Telefónica tenga que reducir su previsión para 2026 si el segundo trimestre no resulta según lo previsto”, añade.La compañía ha proyectado para el conjunto del ejercicio un crecimiento de los ingresos y del ebitda ajustado entre el 1,5% y 2,5% interanual, una ratio de inversión sobre ingresos sobre el 12%, y un flujo de caja libre de unos 3.000 millones, además de la reducción de deuda.Divacons Alphavalue define como “fuerte” el momento de Telefónica y establece el precio objetivo más alto del mercado: 5,10 euros, con un potencial del 25%. La firma recomienda añadir el valor y espera “un enfoque claro en los cuatro mercados (España, Alemania, Reino Unido y Brasil) que representan el 80% del negocio de la compañía y donde el grupo es un líder indiscutible; una oferta muy oportuna y favorable por la filial alemana que, en última instancia, incrementará el dividendo global del grupo y una fusión estratégica y fundamentalmente acertada entre O2 y Virgin en el Reino Unido (que combina la cuota de mercado móvil del 30% de O2 con la televisiva del 20% de Virgin)”.
Telefónica, en fase de recuperación y con mejora de perspectivas del mercado
La compañía bate al Ibex en mayo con un alza del 6% impulsada por los resultados del primer trimestre. Tras un difícil 2025, la empresa empieza a mejorar su percepción entre los analistas






