Los medios de comunicación tienden a dar visibilidad a la vulnerabilidad de las personas mayores y se olvidan de que un 85% de los sénior tienen una vida plena, mayor poder adquisitivo que la media y una red social intensa. PublicidadEs incluso recurrente hablar en los medios de la soledad de los mayores, cuando los informes demuestran que la sufren más los jóvenes que las personas de edad. Como en todo, hay excepciones y necesidades de los colectivos en exclusión. Una parte de la población que merece toda la atención institucional y social.Sin embargo, la imagen de los mayores se queda en ese punto de vulnerabilidad. Mientras, se entrevista, como si no pertenecieran a ese grupo de edad, o como si fueran la excepción, a José Sacristán, Joan Manuel Serrat, Lola Herrera o Miguel Ríos. También en el mundo del activismo se da mucha visibilidad a mujeres como Cristina Almeida, Manuela Carmena o Paquita Sauquillo, pero como si su capacidad de mantenerse en activo y sin parar de estas tres mujeres fuera una excepción entre el colectivo de los mayores. Cuando son un ejemplo claro de lo que hoy son las mayores en nuestra sociedad.Edadismo en los medios Un informe del Imserso puso de manifiesto este edadismo de los mayores en los medios. En muchas ocasiones, las personas de edad son noticia en los medios de comunicación cuando son víctimas de algún suceso, cuando se habla de soledad, de pensiones o cuando se habla sobre los avances en alguna enfermedad.PublicidadAparecen en los medios a través de imágenes y denominaciones estereotipadas y con connotaciones negativas, que no reflejan la enorme diversidad de las situaciones vitales que experimentan, según este estudio del Imserso.Poco sale en los medios que los mayores son el sustento principal de la sociedad en tiempos de dificultadEstos artículos, noticias o reportajes no suelen poner en valor el aporte que las personas mayores realizan en sus entornos sociales, en la ayuda que prestan a las familias, fundamentalmente en el cuidado de nietos y nietas o el apoyo económico que han supuesto en muchos hogares, siendo sus pensiones el sustento principal en tiempos de dificultad.El incremento de personas longevas se presenta, cada vez más, como un problema, en vez de una oportunidad. Es como si fuera una carga para la sociedad a pesar de que las organizaciones y movimientos de mayores y diversos organismos internacionales insisten en señalar que las personas mayores no son el problema, sino parte de la solución. Que en lugar de ser una carga son, o pueden ser, un recurso.PublicidadLa fortaleza de los séniorLos informes y análisis en prensa sobre las personas mayores suelen centrarse en su vulnerabilidad —destacando la dependencia, la exclusión social o la soledad no deseada— por encima de su rol activo. Sin embargo, estudios especializados reivindican su fortaleza y resiliencia frente a estas adversidades.Estudios de organizaciones sociales y el tercer sector —como los análisis participativos de Cáritas Salamanca y Cruz Roja Española— así como el Centro Internacional del Envejecimiento (CENIE) muestran una realidad muy distinta basada en la fortaleza de los mayores.Además, estos informes demuestran también la resiliencia ante la crisis: las personas mayores demuestran una gran capacidad para gestionar la adversidad, apoyándose en estrategias de afrontamiento desarrolladas a lo largo de su vida.El pilar familiar y social, lejos de ser solo receptores de ayuda, convierte a los mayores en un potencial gracias a su red de apoyo —tanto económica como de cuidados— para las generaciones más jóvenes. Además, existe un tejido asociativo de personas mayores muy activo que participa como voluntario y aporta cohesión social a nivel local.
La visión sesgada de los medios con los mayores: dan más visibilidad a la vulnerabilidad que al talento
Los sénior son noticia en la prensa cuando son víctimas de algún suceso, cuando se habla de soledad, de pensiones o cuando se hace hincapié en los avances de alguna enfermedad....














