Con el cambio de armario y la subida de las temperaturas, hay un visitante nocturno y silencioso que se convierte en el peor enemigo de nuestras prendas favoritas y de la despensa: la polilla. Aunque la primera reacción suele ser acudir al supermercado en busca de soluciones químicas tradicionales, la realidad es que la mejor defensa contra esta plaga ya se encuentra escondida en tu propio hogar. Combatirlas de forma eficaz y natural es mucho más sencillo y económico de lo que parece si sabes cómo aprovechar los recursos cotidianos. A continuación, te revelamos cuál es ese producto infalible que seguro que ya tienes en la cocina y te desvelamos cuatro trucos prácticos y definitivos para mantener los armarios de tu casa completamente blindados y libres de polillas este verano.

Para combatir con éxito a estos visitantes, primero debemos entender qué son y cómo se comportan. Las polillas pertenecen al orden de los lepidópteros (es decir, son mariposas nocturnas) y, tal y como recoge un estudio publicado por Universidad de Sheffield, juegan un papel crucial en los ecosistemas urbanos. De hecho, son responsables de una tercera parte de la polinización de flores, cultivos y árboles, cumpliendo una labor tan indispensable como la de las abejas que se encuentran amenazadas tras haber disminuido su población un 33% en los últimos 50 años. Sin embargo, según los expertos, el problema surge cuando un pequeño grupo de estas especies se introduce en las viviendas y se convierte en plaga.