Estas trampas para polillas alimentarias son muy fáciles de poner, no liberan sustancias tóxicas y cada trampa tiene una duración de hasta 8 semanas

Ya sea al mudarte de casa o un día limpiando sin saber muy bien por qué, a todos nos termina pasando tarde o temprano: abres un paquete de arroz, una caja de cereales o el bote de las nueces, y te encuentras esas pequeñas polillas revoloteando. Por mucho que te esfuerces en tenerlo todo limpio, con los mejores productos de limpieza y libre de migas u otros restos de comida, estos pequeños bichos siempre se las ingenian para colarse y acabar causando una infestación de polillas alimentarias. A veces, solo con dejar un producto en mal estado o no cerrar bien una bolsa, estos revoltosos bichos se cuelan enseguida. Por suerte, hay formas sencillas y eficaces de mantenerlos a raya y no tener esa sensación de asco que te hace querer tirar todo lo que hay en la despensa después de encontrártelas entre los cereales.

Estas trampas adhesivas están pensadas para ayudarte a detectar y controlar la presencia de polillas en los armarios, la despensa o cualquier hueco en el que suelas almacenar los alimentos.

Cada trampa tiene una duración de unas ocho semanas. Si estás haciendo limpieza general en la cocina, puedes aprovechar para colocarlas y olvidarte durante dos meses. Este tipo de trampas suele venir muy bien para proteger tus alimentos si sueles comprar a granel o mantener grandes reservas en la despensa. Lo mejor es que, al funcionar liberando feromonas, que sirven como atrayente sexual específico para todos los tipos de polillas de los alimentos. Por lo que esta trampa las atrae sin necesidad de liberar sustancias, dejándolas pegadas en su parte adhesiva.