En Cornellà, apenas tiene importancia lo que pase en otros escenarios. Mientras un abanico de clubs, en un abanico de estadios de nuestro país, se juega el futuro, la permanencia o no en la máxima categoría, espanyolistas y donostiarras despiden la temporada con relativa comodidad.Ambos conjuntos están a salvo del descenso y las expectativas blanquiazules de auparse a Europa son menores, apenas consideradas (por contra, la Real ya se sabe en la Conference League, premiada por su tíulo liguero), y por eso el partido se maneja en términos de confortabilidad. No abundan las tarascadas ni las protestas al colegiado, se juega al fútbol como todos hemos jugado en el patio de la escuela.Se juega a lo disfrutón, un poco como le gusta a la Real, y por eso los donostiarras se avanzan en el compromiso, bendecidos por un gol de Óskarsson, su hallazgo de última hora, antes de acabar conformándose con el empate, tras el tanto de Roberto Fernández tras un requiebro genial de Pere Milla, a lo Bergkamp.También a Carlos Romero le gusta este tipo de fútbol, y tanto ha crecido en esta temporada que De la Fuente se ha planteado la posibilidad de incorporarle en la lista para la Copa del Mundo.El cierre tiene un valor simbólico, más que el fútbol en sí: las ansiedades se viven en otros escenariosEs improbable que el seleccionador cite su nombre entre los 26 que se citarán este lunes a mediodía, pero su rendimiento en este curso, especialmente constructivo en el primer tramo, ha hecho que el Villarreal, su propietario, mueva ficha: el submarino amarillo quiere de vuelta al lateral izquierdo espanyolista.”Todo lo que he vivido aquí ha sido muy bonito. Es este club el que me ha hecho futbolista de Primera. No soy mucho de llorar, soy bastante frío, pero al final se me han escapado unas lágrimas”, dice Carlos Romero en su adiós.Es noche de adioses en Cornellà, emotivo epílogo a una temporada extraña, extraña donde las haya. En las hemerotecas, y en la memoria de la sufrida parroquia perica, queda la primera vuelta. Fue magnífica en juego, en expectativas y en puntos. Con 34 puntos en el bolsillo, el equipo de Manolo González se permitía aspirar a hitos impensables.Y luego, la descomposición. A aquellos meses de gloria les sigue un doloroso vacío de 18 partidos sin sumar los tres puntos, un lastre que había ido hundiendo al equipo. Inesperadamente bloqueado y descompuesto, había estado incluso flirteando con el descenso, lo había hecho hasta la antepenúltima jornada, cuando ganó al Athletic, y luego a Osasuna, y así se evitó los sudores de última hora.En los adioses, la plantilla del Espanyol se regala una vuelta de honor. De Cornellà se despide Carlos Romero, claramente su mejor futbolista en esta temporada de montaña rusa, y probablemente también salgan Terrats (también vuelve al Villarreal), Calero, Ngonge y Pickel: la nueva era Monchi producirá una pequeña revolución en el vestuario de un Espanyol que, en manos de Alan Pace, pretende dar un salto de calidad.Cuando todo acaba, Manolo González se aúpa a la grada y se abraza a la parroquia blanquiazulDe fondo, se debate acerca del futuro de Manolo González, el apasionado técnico que ascendió al club en el 2024 y que, sufriente, le ha mantenido en la máxima categoría en estas dos últimas temporadas.Suya es la fiesta final, cuando se aúpa a la grada para sumergirse y abrazarse entre la parroquia.”La gente te quiere, todos saben de dónde vengo, que un campo con 30.000 personas me pide que me quede, es algo que no olvidaré, pase lo que pase”, le dice el técnico, en la noche cerrada, a los micrófonos.Espanyol, 1 - Real Sociedad 1Ficha técnicaEspanyol: Fortuño, Rubén Sánchez (El Hilali 79), Calero, Cabrera, Carlos Romero, Jofre (Lluc Castell 73), Urko González, Edu Expósito, Antoniu Roca (Dolan 46), Terrats (Pere Milla 46) y Roberto Fernández (Kike García 67).Real Sociedad: Unai Marrero, Aramburu (Aritz Elustondo 77), Beitia, Zubeldia, Sucic, Beñat Turrientes, Yangel Herrera, Sergio Gómez (Aihen Muñoz 68), Ochieng (Pablo Marín 68), Óskarsson (Oyarzabal 77) y Carlos Soler (Rupérez 90).Campo: RCDE Stadium, 28.012 espectadoresÁrbitro: Munuera Montero (Andaluz). Amonestó a Sergio Gómez, Yangel Herrera, Unai Marrero y Cabrera.Goles: 0-1 Óskarsson (29), 1-1 Roberto (66)Licenciado en Derecho (UB) y Periodismo (UPF). En La Vanguardia desde 1995. Estuvo en Sociedad, Política y Economía. Hoy escribe retratos y columnas en Deportes. Autor de 'Soñé que estaba vivo' y 'Soy un superhéroe'
Fin de un raro curso: más que un partido, el Espanyol debate por Manolo
Ni descenderán ni irán a Europa estos blanquiazules que han vivido de todo y se despiden de Romero, Terrats, Calero y Ngonge












