No ten�a dudas de que mis rizos formaban parte de mi personalidad..., pero resulta que han ido m�s all�: SON mi personalidad. No es que yo sea Marta Sotillo, la mujer de pelo rizado, sino que esa se�ora de rizos resulta ser Marta Sotillo. Poquito a poco, durante sus-nuestros 45 a�os, y cual cabellera del maleante Snake que posee a Homer para convertirlo en criminal en uno de los m�s emblem�ticos cap�tulos de Halloween de Los Simpson,mis bucles han penetrado hasta lo m�s hondo de mi cerebro y me han conquistado sin piedad.

A las pruebas me remito. Todo comenz� una tarde, en la peluquer�a de Tacha en Madrid, a la que acud� para probar el tratamiento Grow Abundant de Pantene (1). Su rutina de cuatro productos (s�rum, mascarilla, champ� y acondicionador, los dos �ltimos los sigo usando en casa porque dejan pelazo) se centra en prevenir la ca�da y ayudar a mantener una melena densa y saludable gracias a su complejo exclusivo de pro-vitaminas. Al terminar el protocolo de lavado, en un ramalazo a lo Rosal�a de "me contradigo, yo me transformo" porque amo mis rizos -soy yo la que habla, no ellos, prometido-, le ped� al peluquero un brushing para mi cabellera, que ejecut� con rapidez y precisi�n."Ni yo misma me encontraba en la imagen de ni�a buena de pelo liso que me devolv�a el espejo"A mi llegada a la oficina a la ma�ana siguiente rein� el desconcierto y, literalmente, pas� a ocupar los titulares del d�a. Compa�eros de nuevo cu�o que jam�s me hab�an visto un pelo liso -llevaba m�s de una d�cada sin pasar por la plancha- empezaron a sospechar que era yo al verme sentada en el puesto de trabajo de Marta Sotillo, ahora ocupado por la doctora Sotillo, como me rebautiz� Luis ("es que est�s muy seria, tan formal"). Teresa me escuchaba hablar desde la distancia, reconoc�a mi voz, pero sus ojos me traspasaban con la esperanza de divisar detr�s, agazapada, en un giro capilar del cl�sico de Robert Louis Stevenson, a la se�ora Rizos. A la ma�ana siguiente, Pablo me confes� que no me hab�a dirigido la palabra porque, directamente, ni me hab�a reconocido. No lo juzgo, incluso yo hac�a esfuerzos por encontrar algo de m� en la imagen de ni�a buena que me devolv�a el espejo, hasta tal punto que intent� recuperar mi esencia a trav�s del olfato, perfum�ndome con mi aroma habitual, Chance Eau Splendide de Chanel (5) en su versi�n aceite capilar.1. Champ� y acondicionador Grow Abundant (12,99 euros cada uno), de Pantene. 2. Spray texturizador Cool Girl (34 euros), de Hair by Sam McKnight. 3. Magic Brush edici�n aniversario (24,99 euros), de Moncho Moreno. 4. Tratamiento en spray (52 euros), de Moroccanoil. 5. Chance Eau Splendide Hair and Body Oil (118 euros), de Chanel.A nivel estrictamente beauty aprovech� para regodearme en ciertos placeres del pelo liso. El primero, el cepillado diario -los bucles no aceptan m�s que el peinado a mano o con peine de p�as anchas a menos que se quiera ir por la vida como el le�n de la Metro-Goldwyn-Mayer, cuyo rugido es el mejor, pero no su melena encrespada-. Eleg� Magic Brush de Moncho Moreno (3), que con su combinaci�n de p�as de jabal� y sint�ticas evita el frizz y masajea gustosamente el cuero cabelludo. Segundo placer, el poder probar por fin el spray texturizante Cool Hair de Hair by Sam McKnight (2), creado por quien fuera peluquero de Lady Di y gur� del pelo despeinado con rollito, como el de Kate Moss. En los rizos no surte efecto, pero en el liso la transformaci�n a melenaza de concierto de rock es inmediata. El lado negativo de ser doctora Sotillo lleg� de la mano de la lluvia que esos d�as tuvo a bien mojar Madrid... y encresparme. Al rescate acudi� un sospechoso no habitual de mis rutinas capilares curly, el Tratamiento Ultra-Light de Moroccanoil (4), con aceite de arg�n que aporta brillo, suavidad y control del encrespamiento.Experimento social capilar y opiniones aparte -con una clara ganadora: que estoy mejor con el pelo rizado-, no puedo sino rendirme y admitir que, en efecto, me siento m�s se�ora Rizos que doctora Sotillo, esa mujer (felizmente) vencida por su propia melena.