La administración de Javier Milei desembarcó en la Casa Rosada con una crítica persistente hacia la noción de “Estado presente”. En contraposición, el ideario libertario sostuvo desde el inicio una defensa sistemática de la “iniciativa privada”. Sin embargo, en escenarios vinculados a infraestructura y servicios de uso colectivo —como rutas, accesos y caminos— la aplicación práctica de ese principio exhibe tensiones y contradicciones cuando se traslada al terreno de los hechos. Una escena de ese conflicto quedó expuesto en Santa Fe. Un empresario destinó recursos propios, maquinaria y materiales para reparar un tramo de la colectora de la autopista Rosario-Córdoba, frente al Hotel Sol de Funes que administra, con el objetivo de reparar el notable deterioro existente. Pero la situación dio un giro inesperado: Vialidad Nacional lo intimó a revertir los trabajos realizados. En otras palabras, deberá deshacer las mejoras ejecutadas. El dueño del Hotel Sol de Funes, en Santa Fe, fue intimado por Vialidad Nacional tras reparar el acceso al complejo “Estábamos padeciendo el problema de la calle, del camino de tierra. El año pasado, por un par de eventos que teníamos de cantidad de gente y además por la importancia y relevamiento de la gente que venía, ya no aguantaba más“, relató el empresario Néstor Rozín, en declaraciones a RTS Medios.
La paradoja de la "iniciativa privada": un empresario reparó un tramo de colectora y Vialidad Nacional le ordenó volver a destruirla
En Funes, provincia de Santa Fe, Néstor Rozín invirtió en maquinarias y materiales para reparar el acceso a su hotel, sobre la colectora de la autopista Rosario-Córdoba, que "estaba detonado". Pero ahora Vialidad Nacional le exige regresar el sector "a la situación anterior".













