El Gobierno británico ha anunciado este sábado que España y Bélgica se han sumado a una iniciativa de seis países europeos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, que instaron el viernes a las empresas a no participar en el proceso de licitación del proyecto de asentamientos E1 en Cisjordania, que prevé la construcción de 3.400 viviendas y la separación de Jerusalén Este del resto del territorio palestino."Deben ser conscientes de las consecuencias legales y reputacionales de su participación, incluido el riesgo de involucrarse en violaciones graves del Derecho Internacional", señala el comunicado firmado también por Francia, Alemania, Reino Unido, Italia, Noruega y Países Bajos.

En este sentido, han recordado que los "asentamientos israelíes en Cisjordania" son "ilegales" de conformidad con el Derecho Internacional. "El desarrollo del área E1 dividiría a Cisjordania en dos y representaría una grave violación del Derecho Internacional", han reiterado.

Por otro lado, han instado al Estado de Israel a que no solo ponga fin a la expansión de los asentamientos en Cisjordania, sino que también garantice la rendición de cuentas por la violencia perpetrada por colonos; investigue las acusaciones contra las fuerzas israelíes y respete los sitios sagrados en Jerusalén y su 'statu quo'.