Por Carlos Gutiérrez Bracho

CONNECTAS Las escenas en México fueron insólitas. Más de 50.000 personas se congregaron en el Zócalo, ante el Palacio Nacional, para saludar a siete jóvenes coreanos integrantes del grupo BTS. Dos días después, más de 70.000 se arremolinaron en los alrededores de un estadio ya totalmente colmado, mientras desde el interior sonaban las canciones del grupo y las exclamaciones de los fanáticos.Meses atrás miles de fans, que se hacen llamar a nivel mundial ARMY –Adorable Representative M.C. for Youth o Representantes Adorables de la Juventud–, protestaron en redes sociales tras quedarse sin entradas para los conciertos en México, que se agotaron en menos de 40 minutos. En un acto que algunos miran como de empatía con el ‘fandom’ de BTS y otros como oportunismo político, la presidenta Claudia Sheinbaum pidió al grupo y al Gobierno surcoreano abrir más fechas de conciertos. En agradecimiento, a su llegada a México BTS visitó a la mandataria en el Palacio Nacional.Pero, ¿qué tenía que ver el Gobierno surcoreano en programar más conciertos? La visita de BTS a Sheinbaum no quedó ahí. Pocos días después de terminar los conciertos, el Senado de ese país informó sobre un encuentro diplomático que sostuvieron la presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores Asia-Pacífico de México, Yeidckol Polevnsky, el ministro de Comercio sudcoreano, Yeo Han-Koo, y el embajador surcoreano en México, Jooll Lee.El fin de esa reunión fue “potenciar la colaboración en diferentes ámbitos”. Principalmente se habló de un intercambio comercial en sectores clave como la industria automotriz, la electrónica, la manufacturera, la energía y las tecnologías avanzadas. “México es el principal socio comercial de Corea del Sur en América Latina y el décimo a nivel mundial”, señala el documento.Además, la propia Sheinbaum tuvo una llamada telefónica con su homólogo surcoreano Lee Jae Myung, para “profundizar en la excelente relación bilateral y la cooperación económica entre ambos países”. Así, en otro comunicado oficial se dijo que colocaba a Corea del Sur como uno de los principales socios comerciales de México, donde hay más de 2.000 empresas coreanas establecidas.