El gobierno de los Países Bajos ha dado un enorme paso en el desarrollo de su política exterior con respecto al estado de Israel. En un anuncio del pasado 22 de mayo de 2026, el ejecutivo encabezado por el liberal Rob Jetten ha aprobado en Consejo de Ministros la suspensión total del comercio de bienes procedentes de los asentamientos israelíes considerados ilegales en los territorios palestinos.La medida prohíbe a ciudadanos y empresas neerlandesas- tanto dentro como fuera del país- el comprar, vender o actuar como intermediarios ante cualquier producto procedentes de los polémicos asentamientos en Cisjordania y los Altos del Golán. La medida, por ahora, abarcaría un plazo de tres años.
Los motivos
El ejecutivo ha justificado su decisión en base a una suerte de obligación moral. Según las declaraciones, esta medida sería la natural consecuencia de la aplicación del "orden jurídico internacional" derivado de la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia de julio de 2024 en el que se establecen como ilegales estos asentamientos.
Según Jetten, el objetivo final de estas sanciones es "alzar la voz contra las violaciones del derecho internacional" y "aumentar la presión sobre el gobierno del primer ministro israelí Netanyahu" con el objetivo de forzarle a realizar un cambio en su política. Con esta idea en mente, ha anunciado que se está planteando también, tras las correctas pesquisas legales, el prohibir la inversión y los servicios en la medida de lo posible.












