Cuando el reloj marque las 20 horas y la luna de plata luzca sus mejores galas sobre el cielo quetzalteco, el histórico estadio Mario Camposeco será el escenario donde se escribirá el último capítulo del Torneo Clausura 2026.

La ciudad altense respirará futbol. Entre cohetillos, cánticos y una ovación ensordecedora, cerca de 13 mil aficionados convertirán el coloso occidental en un hervidero de emociones.

Entonces sonará con fuerza Luna de Xelajú, ese himno inmortal de Paco Pérez que hace estremecer y que esta noche será cantado con un solo propósito: empujar a Xelajú MC hacia la remontada. Los aficionados se aferrarán a las cartas de una gitana que siempre les presagia salir campeón.

La casa superchiva se convertirá en un territorio hostil para Municipal. Será una final con todos los ingredientes de una noche histórica.

Frente al césped impecable, como silencioso testigo, estará el nuevo trofeo presentado recientemente por la Liga Nacional, esperando al equipo que logre levantarlo al cielo: puede ser la ansiada octava luna para Xelajú MC o el título 33 para Municipal, cifra que agrandaría aún más la leyenda escarlata.