Quetzaltenango se prepara para una noche de alto voltaje. Mañana, en el estadio Mario Camposeco, Xelajú MC y Municipal definirán al campeón del Torneo Clausura 2026, en el partido de vuelta de la final del futbol nacional. Los escarlatas llegan con una buena ventaja tras el partido de ida, pero si algo caracteriza una final en el Camposeco es que nada se regala: todo se pelea y un gol puede cambiarlo todo en un instante.

La eliminatoria favorece a Municipal, que llegará a la ciudad altense con amplia ventaja, luego de su contundente actuación en el partido de ida. Aquella noche, el cuadro escarlata ganó 4-1, con anotaciones de Cristian Hernández, Jefry Bantes, Pedro Altán y Alejandro Cabeza. El resultado le permite afrontar la vuelta con mayor tranquilidad, administrar los tiempos y manejar la presión que recaerá sobre el equipo local.

Para Xelajú, el margen de error es nulo. El equipo dirigido por el mexicano Roberto Hernández está obligado a atacar desde el silbatazo inicial, porque necesita ganar por tres goles de diferencia para llevar la serie a la prórroga o imponerse por cuatro para coronarse campeón en el tiempo reglamentario. En una final, el reloj también pesa y cada minuto sin anotar aumenta la tensión; sin embargo, cada gol local puede transformar el ambiente y modificar el rumbo del partido.