Baches, hundimientos, desgaste de la calzada, carros tambaleando a su paso y el ‘bacheo tecnificado’ es parte del panorama que se puede encontrar en la Ruta Viva, arteria que une Quito con Cumbayá y Tumbaco. Su primera fase la construyeron en el 2012, mientras que la segunda se inició en el 2013 y culminó en el 2014.Desde entonces, la Ruta Viva ha permanecido con problemas. En la actualidad, a la vía no se la toca más que para remendarla. Las autoridades municipales han intentado mejorar su calzada con bacheos estratégicos que llegan a ocasionar cierta inestabilidad en las carrocerías.PublicidadTráileres, camiones, furgonetas y vehículos livianos abordan este camino con temor que los movimientos que realizan, parecidos a los de una gelatina, les ocasionen siniestros de tránsito, tal como lo fue el pasado 17 de marzo de 2026.Ese día, a la altura del kilómetro 8, en el sector de La Cerámica, una conductora intentó evadir un bache y chocó contra otro carro liviano que venía en sentido contrario. La mujer que manejaba el primer vehículo falleció, y del otro carro, las autoridades de emergencia tuvieron que atender a dos personas heridas.“La Ruta Viva, penosamente, por la afluencia de tránsito se ha ido deteriorando de a poco. Cada día hay más tránsito pesado y eso tiene sus consecuencias. Hoy por hoy está en malas condiciones y se ha vuelto extremadamente peligrosa y continuamente hay accidentes de tránsito”, opinó Marlon Garzón, usuario que utiliza la Ruta Viva desde su apertura.PublicidadPublicidadRuta Viva: Concejo de Quito debate el futuro de la vía mientras el Municipio prepara estudios desde junioCifras alarmantes de siniestros en la víaEl pedido del ciudadano se une a los 24 siniestros, 16 heridos y tres fallecidos que ha contabilizado la Ruta Viva hasta el 19 de marzo de 2026. Solo en el primer bimestre del presente año, entre enero y febrero, hubo 17 siniestros, 11 lesionados y 2 fallecidos.“La Ruta Viva es peligrosa porque existen muchos baches. Sobre todo es la velocidad de los usuarios y toda esa situación, es peligrosa al conducir. Generalmente voy a 60 km/h. Hay que respetar por lo peligroso que se puede convertir por los otros autos”, afirmó Héctor Romero, quien parqueado en una estación de gasolina pidió sensatez a las autoridades por el bien del pueblo quiteño.PublicidadEntre enero y octubre del 2025 solo la Ruta Viva ya registraba 68 siniestros de tránsito, 65 lesionados y 15 fallecidos, un número menor hasta septiembre del 2025 cuando hubo 54 siniestros, 49 heridos y 11 muertos.Es decir, el anterior año, solo en un mes, el rango de siniestros subió un 25,9 %, los lesionados en un 32,6 % y los fallecidos en un 36,4 %.Estos datos se discutían en el Concejo Metropolitano de Quito, mientras en pie estaban los estudios de una alianza público-privada para sostener, mantener y rehabilitar la Ruta Viva.Cancelación de la alianza público-privada para la Ruta VivaEl martes 19 de mayo, el alcalde Pabel Muñoz apareció en un video mencionando que dicho proceso de alianza público-privada se canceló debido a que la empresa interesada no había visto seguridad económica ni social para poder invertir en un proyecto de tal magnitud.PublicidadEl secretario de Movilidad, Álex Pérez, más tarde en ese mismo día, compareció ante el Concejo Metropolitano de Quito y explicó que las causas rondaron en que la empresa presentó los estudios de prefactibilidad que no fueron aprobados por el Municipio, debido a que dicha entidad encontró un valor social negativo.Dicho en otras palabras, la firma le habría obligado al Municipio a poner de su presupuesto un valor inicial y a desembolsar diversos montos en gran parte de la construcción de la tercera fase de la Ruta Viva que comprendía una extensión, mejoramiento y el diseño de un peaje para su administración.Según el secretario de Movilidad, estos argumentos hicieron que la comisión de movilidad diera un paso al costado, cancelara el trato y fuera el Municipio, en la Empresa de Movilidad y Obras Públicas, que ofrezca hacerse cargo, en tres etapas, de la recuperación integral de la Ruta Viva.Canciller Gabriela Sommerfeld se reúne con autoridades europeas para profundizar la coordinación en comercio, seguridad y movilidad humanaPara el concejal Wilson Merino, esta explicación fue tibia. Lo que más le llamó la atención fue la postura del alcalde Muñoz en contra de las empresas privadas, sabiendo que para formar alianzas deben trabajar en conjunto.Críticas a la gestión municipal y el futuro de la Ruta Viva“Me parece que el alcalde Muñoz no le ha dado a la capital seguridad jurídica. Constantemente el alcalde ha eludido la Ley Orgánica del Sistema Nacional de Contratación Pública, ahora mismo está indagado por la Fiscalía en un presunto delito de peculado. Entonces, si no hay seguridad jurídica, si no hay confianza es muy difícil que el sector privado quiera invertir", declaró Merino.Él consideró que el Municipio carece de fundamentos técnicos para lograr generar alianzas público-privadas sostenibles en el tiempo, por eso que han existido funcionarios que “manejaron mal un presupuesto asignado en otras carteras municipales, pero son los mismos quienes se encargan de estos acuerdos”, según el concejal.“La mala relación entre el alcalde y el Gobierno central también le pasa factura a los quiteños, independientemente de qué bancada o tienda política sea. Lo que los quiteños demandamos es un alcalde que se ponga la camiseta de los quiteños y que sea capaz de trabajar con pragmatismo. Esta polarización política, finalmente afecta a los quiteños", añadió.El concejal Merino cuestionó el cronograma de obra que presentó el gerente de la Empresa de Movilidad y Obras Públicas, Jorge Campoverde, quien habló de tres etapas con un inicio de análisis y estudios técnicos que durarán un año, aproximadamente.“Lo que nos queda durante este tiempo es lo que nos han acostumbrado desde hace algún tiempo, el bacheo. A eso se ha dedicado", dijo y criticó el empleo de recursos para fines de propaganda.El edil responsabilizó directamente al alcalde de los siniestros de tránsito que sigan ocurriendo en la Ruta Viva hasta que —según el edil— en realidad exista una planificación visible. Para él, el Municipio de Quito fue quien omitió la posibilidad de tener una autopista segura.“Necesitamos llamar a la prudencia. Si el Municipio de Quito no está invirtiendo de manera decidida, si no está haciendo los deberes, mi llamado a los vecinos es bajar la velocidad y manejar con prudencia", sostuvo.La visión de los expertos sobre el mantenimiento y la gestiónPara el especialista en movilidad y miembro de la Alianza Universitaria Urbistic, Fernando Carrión, el presente de la Ruta Viva es preocupante, pero lo que genera más drama —según él— son las posturas políticas que generan abandono en la vialidad de Quito.“La Ruta Viva no tiene el mantenimiento que debería tener y tampoco se ha concluido en todo el proceso de construcción, principalmente en los accesos a la Ruta Viva y la tercera fase es la que permitiría reducir justamente la distancia hacia el aeropuerto", añadió Carrión.El experto señaló que una alianza público-privada hubiese sido la mejor opción, debido a que los costos se reparten y las obras tienen mayor sostenibilidad. (I)