Durante años, la maternidad después de los 40 estuvo rodeada de advertencias médicas, dudas sobre la fertilidad y la idea de que se trataba de una decisión tardía o poco habitual. Sin embargo, en la medida en que más mujeres consolidan sus carreras, reorganizan sus prioridades personales o cambian el rumbo de sus proyectos de vida, también se ha hecho más visible una realidad distinta: la maternidad puede llegar en un momento que no siempre coincide con el llamado “tiempo esperado” para tener hijos.En ese cruce entre el tiempo del cuerpo y el tiempo de la vida aparecen experiencias que no se parecen entre sí. Para algunas, el embarazo llega por primera vez en una etapa de estabilidad profesional; para otras, es una nueva maternidad después de años; y en algunos casos, el proceso está atravesado por tratamientos médicos o por cambios biológicos que no siguen un mismo ritmo. Las historias de Sara Corrales, Pilar Schmitt, Paula Andrea Betancur, Valentina Rendón e Isabel Cristina Estrada muestran justamente eso: que el tiempo del cuerpo y el tiempo de la vida no siempre avanzan al mismo paso.Sara Corrales, cuando la maternidad llega sin avisoEn noviembre de 2025, la actriz Sara Corrales anunció que esperaba a su primera hija junto a su esposo, el empresario argentino Damián Pasquini. Meses después, el 17 de mayo de 2026, nació Mila. Sin embargo, detrás de ese anuncio hubo un proceso previo que incluyó intentos médicos y una idea instalada socialmente: que después de los 40, quedar en embarazo no es sencillo.Durante una conversación con ‘La Red’, de Caracol Televisión, la actriz relató que inició un proceso de congelación de óvulos que no llegó a consolidarse. “Finalmente, por distintos motivos, no tuvimos al final embriones para congelar: no pasaron la prueba genética o no iban avanzando en el proceso.”, explicó.Sara contó que este proceso implicó una fuerte carga emocional debido a la incertidumbre que representaba en sus planes. Además, la sensación parecía aumentar con las advertencias que solía escuchar sobre la fertilidad: “Mi cabeza venía un poquito predispuesta por todas las cosas que me decían, como que yo pensaba: ‘Va a pasar mucho tiempo mientras puedas quedar naturalmente en embarazo’”.Sin embargo, la historia tomó un giro inesperado tras una revisión médica de rutina después de su boda (agosto de 2025). Lo que debía ser un chequeo anual terminó en una noticia que cambió por completo su panorama personal.“Voy a la revisión con el ginecólogo y me dice: ‘Oye, ¿tú sí congelaste óvulos?’, y yo le estaba contando la historia, así como muy triste, y en esas le digo yo: ‘Doc, ¿tú te imaginas que me revises ahora y me digas que estoy embarazada?’, a lo que él me responde que sería un milagro muy hermoso (...) Él empieza a revisarme, cuando yo le veo su cara y me dice: ‘Nos olvidamos de todo ¡Felicitaciones, estás embarazada!’. Me agarró por sorpresa completamente, pero fue la sorpresa más grande, emocionante, especial y anhelada", comentó Sara Corrales, recordada por producciones como ‘Vecinos’ y ‘El señor de los cielos’.Dos maternidades, dos etapas de vida: la experiencia de Pilar SchmittReconocida por su trayectoria en televisión y su trabajo en ‘Show Caracol’, sección de entretenimiento de ‘Noticias Caracol’, la comunicadora vivió la maternidad en dos momentos completamente distintos: primero a los 29 años, cuando nació Sara, y después a los 42, con la llegada de Martín.Entre ambas experiencias hubo más de una década de diferencia. Sin embargo, según contó en exclusiva a Vea de El Espectador, el tiempo ha modificado su forma de enfrentar la crianza, las preocupaciones asociadas a la maternidad y la manera en que entendió el equilibrio entre familia y trabajo.Aunque suele pensarse que una segunda maternidad responde a una planificación más estructurada, Pilar Schmitt afirmó que ninguna de las dos llegó de esa forma:“Yo con Sara tenía 29 años. Quería ser mamá, pero iba a esperar porque uno siempre espera, uno siempre tiene planificado… y no debe ser así, ¿sabes? Uno siempre espera a que haga una cosa, que haga la otra, que compre eso, que ahorre tanto. Y de repente quedé embarazada y fue un momento feliz porque lo recibimos con gratitud”.Actualmente, la hija mayor de Pilar Schmitt tiene 22 años y estudia Diseño. Cuando habla de ella, la presentadora no se centra únicamente en el orgullo de verla crecer, sino en lo que significó descubrir la maternidad por primera vez y asumir una responsabilidad completamente nueva.“Ella es increíble, no solo porque me convirtió en mamá —mamá primeriza en esa época—, sino porque siempre aprendo de ella. Como dicen: ‘no hay manual para ser mamá’, pero los hijos te enseñan y Sara ha sido mi más grande maestra”, expresó.Cuando la periodista llanera quedó embarazada por segunda vez, su realidad era distinta. Ya tenía una trayectoria profesional consolidada, una hija mayor y una rutina construida durante años, pero cuenta que siempre existió el deseo de volver a ser madre. La razón estaba relacionada con la importancia que tiene la familia dentro de su vida personal.“Siempre quise tener otro hijo porque lo único que uno tiene en la vida es la familia. Yo tengo un hermano mayor, por ejemplo, y es mi mayor apoyo, mi amigo y mi confidente; él siempre está ahí. Así no nos hablemos todos los días, uno sabe que está”, añadió en su entrevista con Vea.Ese vínculo la llevaba a pensar en Sara y en la posibilidad de que también creciera con una relación similar. Pese a ello, Pilar Schmitt insiste en que tampoco hubo una planeación específica para su segundo embarazo: “No fue planeado, pero nació igual con todo el amor del mundo. Fue muy bien recibido porque siempre quise tener otro hijo”.Aunque la comunicadora de 52 años asegura que recibió su segundo embarazo con tranquilidad, reconoce que convertirse en madre después de los 40 estuvo acompañado de mayores cuidados médicos.“No lo tomé con miedo, lo tomé con mucha alegría, con mucha tranquilidad. Esperé los tres meses para estar segura (...) Se deben tener uno medidas más rigurosas, sobre todo en cuanto al tema médico, porque las revisiones son aún más frecuentes. Y mira que cada visita al médico para mí era como un susto (...) Aun así, todo salió bien: el parto normal, tengo un hijo lindo, maravilloso y sano”, afirmó la presentadora de ‘Noticias Caracol’.Al hablar de Martín, Pilar Schmitt abandona por momentos la reflexión más amplia y aterriza la maternidad a escenas cotidianas. “Martín es divertido, es salsero, habla demasiado, todo lo sabe, quiere ser como J Balvin, se la pasa rapeando todo el día”, contó la presentadora, quien también admitió que la energía de sus hijos la obliga a mantenerse activa. Por eso, para ella, volver a empezar implicó recuperar antiguas dinámicas.“Nosotros vamos por ahí una vez al mes al circo, compartimos en casa y hacemos muchos planes. Ser madre me mantiene ágil y joven. Ser mamá es lo más lindo que me ha pasado”, concluyó en su charla con Vea.Paula Andrea Betancur: el camino entre la fe y la medicinaEl proceso de maternidad de Paula Andrea Betancur, Señorita Colombia 1992 y Virreina Universal de la Belleza en 1993, estuvo atravesado por una decisión inicial: acudir a tratamientos de fertilidad ante el temor de que la edad representara una barrera para lograr un nuevo embarazo. A los 46 años, la exreina ya era madre de tres hijos —Mateo, Salomé y Simón— fruto de una relación con el empresario Juan Carlos Villegas, cuando inició este nuevo proceso junto a su actual esposo, el dermatólogo Luis Miguel Zabaleta.En entrevista con ‘La Red’, explicó que el primer paso fue recurrir a procedimientos médicos especializados para intentar la captación de óvulos y su posterior congelación: “Tenía miedo, pues, por la edad… el temor siempre es que ya la mujer después de los 40 es muy difícil, es un riesgo. Entonces dijimos: vamos a tratar de hacerlo por inseminación, con tratamiento para hacer captación de óvulos”.Ese proceso, sin embargo, no resultó como esperaba. La producción de óvulos viables no avanzó de forma exitosa, lo que derivó en un desgaste emocional progresivo y en la necesidad de replantear el camino médico. “Genéticamente no eran viables. Eso es duro, porque eso es como una puñalada directamente al corazón”, comentó.“Acudimos a un par de tratamientos en los que estimulaban mi ovulación, pero el resultado siempre era negativo. Yo, que ni siquiera me tomo una pastilla para el dolor de cabeza, tenía el cuerpo invadido de hormonas y no se lograba la concepción. No quería que Luismi se perdiera el privilegio de ser padre, y la presión emocional y física era demasiada. No le contaba a nadie porque no quería aumentar el estrés con preguntas, pero hubo muchas noches en las que lloré”, agregó en entrevista con la revista Cromos.Ante ese escenario, la pareja decidió insistir en otras alternativas médicas, cambiando de centro especializado y retomando los intentos desde otro enfoque clínico. Durante ese periodo, Paula Andrea, hoy de 52 años, describió una rutina marcada por la presión emocional, el seguimiento constante de tratamientos y la fe.Después de múltiples intentos fallidos, el proceso continuó y, en medio de esa etapa, su cuerpo empezó a manifestar cambios que inicialmente no fueron interpretados como un embarazo. Los síntomas se confundían con alteraciones hormonales derivadas de los tratamientos previos.Sin embargo, al final una prueba confirmó el sorpresivo embarazo, en medio de un contexto en el que los diagnósticos médicos previos no lo anticipaban. El nacimiento de su hija Fátima, fue interpretado dentro de su entorno familiar como un milagro que ocurrió a sus 47 años. En ese contexto, la llegada de la pequeña Fátima cerró para Paula Andrea Betancur un ciclo atravesado por procesos médicos, desgaste emocional y bastante fe, dentro de una maternidad que, en su caso, se expandió a cuatro hijos y a dos etapas claramente diferenciadas de su vida.Valentina Rendón y la maternidad en medio del cuerpo en transformaciónLa actriz y cantante Valentina Rendón, recordada por producciones como ‘Allá te espero’, ‘Pobre Pablo’ y ‘Amor en custodia’, ha vivido la maternidad después de los 40 en dos momentos distintos de su vida, atravesados por procesos biológicos y emocionales simultáneos.Su primer hijo, Aram, nació cuando tenía 45 años, luego de un proceso de fertilización in vitro que, según recordó en charla con ‘La Red’, marcó una etapa compleja y prolongada en su vida personal: “Fue una búsqueda larga, fue una búsqueda costosa y dolorosa. Yo por eso me atreví a hablar del in vitro cuando nadie hablaba, porque era un tema tabú”.La actriz ha insistido en que hablar de este proceso no solo fue una experiencia médica, sino también una forma de acompañar a otras mujeres que vivían situaciones similares, en un contexto donde la fertilidad asistida todavía era objeto de estigma.“A los papás y mamás que siguen este camino del in vitro los apoyo, aunque sé que no siempre es exitoso”, dijo.Sin embargo, su historia tomó un giro inesperado al poco tiempo, cuando dio a luz su segunda hija (Anna) de forma natural, a los 47 años, en un momento en el que, según ha reconocido, ya se encontraba atravesando cambios propios de la perimenopausia. Por esa razón, su segundo embarazo llegó de forma sorpresiva.“A mí me salió un papel en una película, entonces empecé a entrenar muy fuerte para estar bien en las grabaciones. Entrenando, empecé a notar que mi pulso estaba muy acelerado… entonces yo decía: ‘algo me está pasando’”, advirtió.La confirmación llegó con una prueba. “Yo estaba 99.9 % segura de que aparecería negativo y resultó con que tenía de 4 a 6 semanas de embarazo”.Actualmente, Valentina Rendón tiene 51 años y dos hijos pequeños, una realidad que ella misma ha descrito como poco habitual en su entorno: “La gente no me lo cree… queda así cómo así de que: ¿50 y con bebé?”.La actriz ha hablado con franqueza sobre lo que implica la crianza en esta etapa, especialmente al experimentar con cambios hormonales propios de la menopausia o perimenopausia, que en su caso se entrelazan con la crianza activa de un bebé. Entre ellos menciona el cansancio, los olvidos y las alteraciones físicas cotidianas, en un contexto donde la exigencia del cuidado infantil intensifica esas sensaciones.“Los síntomas de la menopausia se parecen mucho al posparto”, añadió.También ha hablado de los cambios físicos asociados a esta etapa, aunque asegura no haber experimentado afectaciones emocionales significativas, algo que identifica como frecuente en mujeres en transición hormonal.En medio de esa rutina, Valentina ha descrito su vida actual como una combinación de adaptación física y reorganización de la energía diaria, en la que el ejercicio y los hábitos de salud han sido parte de su sostenimiento.“Entiendo por qué hay que tener los hijos jóvenes… pero ahí vamos”, concluyó en su charla con ‘La Red’.Isabel Cristina Estrada y el instante en que todo se detiendeLa actriz Isabel Cristina Estrada, recordada por producciones como ‘Nuevo rico, nuevo pobre’, ‘Los Victorinos’, ‘La teacher de inglés’, ‘El Joe’ y ‘Yo soy Franky’, se convirtió en madre a los 45 años, cuando nació su hijo Lucio en abril de 2025 mediante parto natural.La noticia fue confirmada por la propia actriz a través de sus redes sociales, donde compartió un mensaje en el que describió el nacimiento como una experiencia profundamente espiritual y emocional.Isabel Cristina Estrada destacó la pérdida de control como parte central del proceso de gestación y parto, así como la necesidad de confiar en el desarrollo del embarazo hasta el momento del nacimiento.“Esto es inexplicable, pero trataré. Este ha sido el acto de fe más grande que he vivido porque es entender que no tengo el control, que no tengo ni idea de nada, que la única opción es confiar y ser positivo, que todo está y estará bien”, escribió en aquella ocasión.El parto, que la también presentadora y modelo describió como una experiencia intensa, estuvo acompañado de una fuerte carga física y emocional, especialmente en el momento del nacimiento.“Solo puedo agradecer esta conexión y que todo se haya dado como lo soñé, parto natural y rápido. Se adelantó un poco, fue como tenía que ser, todo ha sido una bendición y estuvimos en las mejores manos (...) Me dolió la vida eso sí, es un dolor que no se compara con nada, pero a la vez es lo más gratificante del mundo. Verlo a él llegar a este mundo sano y salvo fue mágico”, aseveró.Actualmente, Isabel Cristina Estrada tiene 46 años y ha descrito esta etapa de su vida como un momento de transformación personal, en el que la maternidad llegó en una fase de madurez profesional y emocional.En todas estas historias hay algo en común: la maternidad después de los 40 no tiene una sola forma ni un solo momento. Llega en medio de decisiones, sorpresas, tratamientos médicos o cambios personales importantes. Para algunas mujeres es un comienzo inesperado, para otras una continuación y, en algunos casos, una experiencia marcada por los cambios del cuerpo. Más que una pregunta sobre el momento “adecuado”, estas historias muestran que el tiempo del cuerpo y el tiempo de la vida no siempre coinciden, pero pueden encontrarse en una misma experiencia: la de ser madre en distintas etapas de la vida.Descubre las principales noticias del entretenimiento en Colombia y el mundo dando clic aquíPor Daniel Guerrero AldanaPeriodista y comunicador social egresado de la Universidad Central con máster en Innovación Social. Escribe sobre entretenimiento, con enfoque crítico y sensibilidad por las historias que conectan con la gente.Temas:
Sara Corrales, Pilar Schmitt y otras famosas que tuvieron hijos después de los 40 años
Historias de figuras del entretenimiento muestran cómo cambian el miedo, el cuerpo y la familia cuando llegan hijos en distintas etapas.












