A medida que las luces de la ciudad se iban encendiendo, la gente se iba acomodando en la Sala de Experimentaciones del Teatro Colón, en el primer subsuelo del histórico edificio porteño. La conferencia inaugural “Abrir caminos: ¿Cómo pensar el porvenir?”, de la décima edición de la Noche de las Ideas, comenzó a sala llena. Impulsado por el Institut français d’Argentine (IFA) y el Ministerio para Europa y de Asuntos Exteriores de Francia, el evento cuenta con el apoyo de Fundación Medifé, de SIPED Búzios, del Centro Franco Argentino de la UBA y de Novotel. En Buenos Aires, el encuentro es coorganizado por el Centro de Experimentación del Teatro Colón (CETC) y revista Ñ, que es media sponsors.Antes de darles la palabra a los participantes de la primera conferencia, moderada por Tomás Balmaceda, Romain Nadal, embajador de Francia en Argentina; Gabriela Ricardes, ministra de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires; Gerardo Grieco, director del Teatro Colón; y Daniela Gutiérrez, presidenta de Fundación Medifé, dieron la bienvenida.“La Noche de las Ideas siempre encontró a su público por la manera de abordar cuestiones que nos atraviesan o cosas que dejamos de pensar y las volvemos a mirar. Es hermoso que las entrañas del Teatro Colón alberguen esta generación permanente de ida y vuelta entre nuestros pensadores y pensadoras y sus colegas franceses”, dijo Gabriela Ricardes.Pensar importa“Estamos convencidos de que pensar importa y que hacerlo juntos es indispensable. Vivimos tiempos en que los caminos, en vez de abrirse, parecen cerrarse; el fatalismo y el miedo amenazan con reemplazar al pensamiento crítico, pero estamos seguros de que la filosofía, el arte y la cultura siguen siendo los elementos más poderosos para imaginar futuros posibles”, dijo el embajador de Francia en Argentina, Romain Nadal.Y agregó que “cuando Jorge Luis Borges pensó los caminos que se bifurcan, no entendió al laberinto como sinónimo de pérdida, sino de posibilidad. La Noche de las Ideas es un ejercicio de bifurcación que nos invita a cuestionarnos, a escuchar voces que no son las nuestras, a imaginar futuros que no tienen nombre. Necesitamos más ideas y menos odio, más ideas y más diálogo de civilización”.Caminar es también un acto político, dijo la presidenta de Medifé, Daniela Gutiérrez. “No me refiero a caminar las rutas trazadas, sino a aventurarnos en lo que todavía no tiene nombre. En estos tiempos en que intentan aislarnos, encontrarnos es un acto de resistencia y de apertura. Abrir caminos es una práctica del desvío, es suspender las lógicas de la productividad. La cultura y el pensamiento crítico operan justamente ahí: son herramientas capaces de desencajar las estructuras”, enfatizó.Al dar comienzo a la conferencia, el filósofo Tomás Balmaceda presentó a Camille Froidevaux-Metterie, Asma Mhalla y Michaël Foessel: “Esta conferencia reúne tres voces que, desde lugares distintos, piensan nuestro presente. Un cruce de miradas que interroga el mundo contemporáneo a partir de tres transformaciones clave: las del sujeto, las del poder y las de la democracia, para abrir juntos nuevos caminos”.En un contexto marcado por el auge de las tecnologías digitales, las reconfiguraciones de las identidades y las tensiones políticas actuales, la conferencia recorrió los caminos de cómo pensar nuevas vías de acción.Entre las luchas feministas que redefinen las formas de experiencia, de vincularnos y de autonomía; el avance de las infraestructuras tecnológicas que reordenan las relaciones de poder; y las crisis que atraviesan las democracias contemporáneas, este diálogo articuló distintos niveles de análisis.“Que se abra el camino a la ciencia y a la educación es fundamental en este momento. La propuesta de este espacio inaugural no puede ser simplemente un optimismo ingenuo, sino abrir otras formas políticas y vinculares. Para Asma, el siglo XXI no nos gobierna, sino que nos programa. Para Camille, los mandatos estéticos y patriarcales alienan al cuerpo femenino, ajeno a sí mismo desde la adolescencia. Michaël plantea que detrás del discurso del fin del mundo opera la lógica de poder para dominar el mundo. El desafío es encontrar la manera de abrir caminos cuando los propios sistemas contemporáneos intentan que no podamos imaginar una alternativa”, los presentó Tomás Balmaceda.Al tomar la palabra, Asma Mhalla, doctora en Ciencias Políticas por la Escuela de Estudios Superiores en Ciencias Sociales de París (EHESS) e investigadora franco-marroquí, señaló que poder describir y nombrar lo que vemos es el punto de partida: “Yo hablo de totalitarismo cognitivo. Los actores tecnológicos que hoy proponen agendas políticas van mucho más allá del estatus de una gran empresa. Estos actores forman un sistema militar, tecnológico, político y cultural. Hay que nombrar este escenario para poder salir afuera de él. En Europa hay un discurso muy cómodo, que es hablar todo el tiempo del caos, de la irracionalidad de las guerras, y que me parece que no lleva a ningún lado”.En ese sentido, la analista señaló que estos gigantes tecnológicos, que están en Estados Unidos y en China, pelean por quién va a darle el nuevo orden al estado mundial y qué pasa con el resto del mundo.Camille Froidvaux-Metterie, referente del pensamiento feminista contemporáneo de Francia, repasó la historia del movimiento: “Desde los griegos se les negaba a las mujeres el poder de pensar y tener derechos cívicos. Esta condición funcionalista de las mujeres es la base del patriarcado. Pero las mujeres fueron abriendo su participación con la conquista de los derechos civiles y sociales. En los años 60 y los 70, los derechos reproductivos estuvieron en primer plano y se logró con ellos la posibilidad de disponer sobre sus propios cuerpos”.La pensadora señaló que, en la actualidad, cuando se cuestiona el derecho al aborto, se está cuestionando también la participación de las mujeres en la vida política. “Esto se vio en la década de los 80 y los ’90, cuando el movimiento feminista quedó un poco aislado. Pero después vino la batalla de lo íntimo, que profundizó las luchas de los 60 y los 70, y las reivindicaciones se convirtieron en algo más sistémico: las luchas feministas en la Argentina son anticapitalistas, anticoloniales, antiextractivistas”, dijo Froidvaux-Metterie.La pensadora destacó que la persecución de los gobiernos de extrema derecha a las personas LGBTIQ+ radica en que son ellas quienes empiezan a pensar otras formas de construir familias que amenazan al sistema patriarcal.Movimiento tectónico“Es un movimiento tectónico y el sistema patriarcal lo tiene claro. La dinámica estaba en marcha y queríamos ir hacia la profundización de la transformación de nuestro mundo en común porque salir de ese sistema patriarcal sería liberarlo de todos los mecanismos de opresión. Tenemos que seguir encontrando los medios para que no se cierre este camino que está abierto. Tenemos que luchar para no volver al silenciamiento ni a la base heteropatriarcal y heteronormada que reduce las libertades que hemos conseguido hasta ahora”, concluyó.Michaël Foessel, filósofo francés y profesor en la École Polytechnique, subrayó que el catastrofismo tiene un manejo dogmático del tiempo, como si el sentido de la historia fuera independiente de nuestras elecciones: “Peter Thiel publicó hace unos años un artículo en el Financial Times dedicado al apocalipsis y, en ese sentido, los llamados woke retrasan ese apocalipsis porque piensan en los hombres y en las mujeres reales. Para Thiel o Elon Musk, las revoluciones de las máquinas serían el destino. En verdad, lo que tenemos enfrente es la necesidad de luchar contra todos quienes creen tener un saber sobre el tiempo y el futuro. No creo en quienes se proponen salvarnos y ponen enfrente a los extranjeros, a las clases populares, a las mujeres y las diversidades, y a los ecologistas”.El pensador puso como ejemplo de qué manera la Inquisición provocó muertes para “salvar almas”. Y finalizó: “Tenemos enfrente la necesitad de pensar un futuro que debemos construir y cómo vamos a hacerlo nosotros, no está escrito de antemano. Los apocalípticos no se muestran a cara descubierta, detestan la democracia; por eso debemos pensar frentes de emancipación con todos aquellos que se basan en el saber propio y colectivo”.
Inteligencia artificial, feminismo y democracia: los ejes de la apertura de la Noche de las Ideas
La décima edición del ciclo de pensamiento que acompaña revista Ñ comenzó a sala llena en el Teatro Colón. El argentino Tomás Balmaceda compartió la conferencia inaugural con los franceses Camille Froidevaux-Metterie, Asma Mhalla y Michaël Foessel.Los intelectuales debatieron sobre democracia, feminismo y transformaciones tecnológicas.













