A falta, de momento, de ese superdomingo electoral que sobrevuela cada conversación política en Madrid tras el hundimiento autonómico registrado por el PSOE en los recientes comicios, la derecha ha celebrado este sábado su propio supersábado reivindicativo en el que varias decenas de miles de personas han marchado entre la plaza de Colón y el Arco de la Victoria, en Moncloa, convocados por Sociedad Civil Española para exigir la dimisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.La imputación de José Luis Rodríguez Zapatero ha llegado justo a tiempo para convertir una manifestación convocada semanas atrás en una protesta total contra el PSOE de ayer y de hoy. Una suerte de enmienda al sanchismo, al zapaterismo y, en definitiva, a todo lo que una parte de la derecha y ultraderecha identifican desde hace años con la deriva de la izquierda española.Las referencias a la dimisión de Sánchez se mezclaban así con pancartas contra el matrimonio homosexual, críticas a la ley integral contra la violencia machista por supuestamente “romper la presunción de inocencia”, peticiones para ilegalizar Bildu por haber permitido “que los etarras entren en las instituciones” o reproches a la Ley de Memoria Histórica por la “liberación” del Valle de los Caídos. También aparecían banderas de Venezuela para denunciar la supuesta “connivencia del PSOE con el chavismo” y mensajes en favor de la “prioridad nacional” frente a la regularización de inmigrantes.Todo terminaba confluyendo en una misma idea. Que la imputación del expresidente socialista ha abierto una oportunidad perfecta para condensar en una sola protesta todas las cuentas pendientes de una parte de la derecha con el PSOE de las últimas dos décadas.La policía trata de contener a algunos participantes de la “marcha por la dignidad”EFEEntre gritos de “¡a Moncloa!”, la marcha ha avanzado sin incidentes relevantes por distintas calles del centro de Madrid, acompañada de silbatos, tambores y megáfonos. Solo se han vivido algunos momentos cuando la Policía ha cortado el paso hacia la calle Ferraz, para impedir que parte de los asistentes se desviara hacia la sede federal del PSOE, y hacia el Palacio de la Moncloa. En ambos puntos se han producido algunos silbidos y protestas aisladas, pero la situación se ha desinflado rápidamente a excepción de un grupo de manifestantes que cortado momentáneamente la circulación en la autovía A-6 concentrándose en las inmediaciones del Palacio de La Moncloa, lo que ha obligado a la Policía a enviar refuerzos para controlar a las personas concentradas.Vox, omnipresente con su abanico verdeLa representación del Partido Popular ha estado encabezada por su portavoz en el Senado, la senadora por Ávila Alicia García, quien ha asegurado ante los medios que los españoles han dicho “basta ya” a despertarse cada día con una “nueva trama de corrupción”, con el presidente del Gobierno “en el centro” de todas las sospechas. García ha insistido en situar a Pedro Sánchez como “responsable político y encubridor” de los distintos casos que, según ha señalado, rodean al Ejecutivo.A la convocatoria también ha acudido una nutrida representación de Vox, con su líder, Santiago Abascal, al frente, acompañado por otros dirigentes del partido como el eurodiputado Jorge Buxadé, tras una pancarta en la que se leía “Echar a Sánchez también es una prioridad nacional”. En declaraciones a los medios, Abascal ha afirmado que España se encuentra “secuestrada por una mafia corrupta” que estaría empobreciendo a los ciudadanos y “promoviendo una invasión migratoria”, al tiempo que ha acusado al presidente del Gobierno de intentar retrasar la convocatoria electoral para “perpetuarse en el poder”.El calor ha moldeado la escenografía de la protesta. Entre los manifestantes convivían sombreros, pañuelos, gafas de sol y todo tipo de inventos para soportar los más de 30 grados que castigaban Madrid a mediodía. Pero el complemento estrella ha terminado siendo el abanico verde de Vox, omnipresente durante toda la marcha gracias al reparto organizado por militantes del partido, que han aprovechado la ausencia casi total de símbolos del PP para adueñarse visualmente de la movilización.“Es curioso que salgan ahora a la calle a intentar arrogarse el éxito de la movilización cuando en otras ocasiones no han querido salir”, se lamentaban algunos simpatizantes del PP críticos con el protagonismo de Vox. Pero lo cierto es que la ausencia de estructura visible del PP ha dejado a la formación de Santiago Abascal el terreno prácticamente libre para capitalizar el enfado de la protesta.El líder de Vox, Santiago Abascal (c), ha marchado junto al eurodiputado Jorge Buxadé tras una pancarta del partido en la que se podía leer 'Echar a Sánchez también es una prioridad nacional' Daniel Gonzalez / EFELa marcha confirma que la calle vuelve a ser un espacio de competencia política. Contra el Gobierno de coalición, pero también de pugna en la derecha donde Vox hoy ha goleado en visibilidad frente a un PP algo más ausente que de costumbre.Redactor de la sección de política tras una década cubriendo la actualidad de Madrid entre 2011 y 2022. Antes en Microsoft News y el diario Metro
Miles de personas marchan por el centro de Madrid en una protesta contra Sánchez
El caso Zapatero redimensiona una marcha erigida en una enmienda al sanchismo, al zapaterismo y al socialismo en general










