La manifestación prevista para este sábado en el centro de Madrid contra el Gobierno de Sánchez llevaba semanas en agenda. En concreto, Sociedad Civil Española —plataforma que agrupa a más de 150 organizaciones cívicas— hizo pública la convocatoria hace casi un mes con el mismo objetivo que en llamamientos anteriores: exigir la dimisión inmediata del Ejecutivo por su "deriva" y el "desastre" en el ámbito "institucional", "económico", "diplomático", o "ético". Pero la histórica imputación de José Luis Rodríguez Zapatero, cuya decisión trascendió a principios de esta misma semana, otorga a la protesta una nueva dimensión. Los organizadores confían en una potente movilización por el "nivel de interacción" que la convocatoria ha tenido, especialmente en los últimos días, y que se habría multiplicado a cuenta del escándalo mayúsculo que ha puesto contra las cuerdas al Gobierno. Como viene siendo habitual, Sociedad Civil invitó a los distintos partidos políticos y otras organizaciones para mostrar mayor músculo en la protesta. Tanto PP como Vox enviarán representantes, pero han acogido la movilización con tonos muy distintos. La llamada 'Marcha por la Dignidad' servirá a las dos principales fuerzas de la derecha para medir el clamor social y el nivel de hartazgo de cara a posibles convocatorias propias. En Génova aplica por ahora la máxima de la "prudencia". No quieren dar pasos en falso ni tampoco quemar balas antes de que Zapatero declare ante el juez el próximo 2 de junio. Hay coincidencia plena en que esta investigación puede suponer "el golpe definitivo" a Sánchez por la gravedad de los hechos, por la defensa férrea que ha impuesto Sánchez al PSOE y por el impacto moral que tiene la figura del expresidente del Gobierno sobre los socialistas y sobre su electorado. La dirección del PP ha optado por un perfil bajo ante la protesta de este sábado. No estará presente Alberto Núñez Feijóo —que asiste este sábado al congreso autonómico de Baleares en Palma— ni tampoco sus principales alfiles en Génova. El primer partido de la oposición apoyará la movilización, pero enviará para ello a una delegación de cuadros medios, con diputados y senadores encabezados por la portavoz de la formación en la Cámara Alta, Alicia García. En Génova trasladan cierto malestar con algunos de los promotores de la convocatoria por los "ataques" vertidos en público. El empresario y fundador de la organización Pie en Pared, Marcos de Quinto, sí ha censurado públicamente en los últimos días el hecho de que los populares vayan "arrastrando los pies" cuando no son ellos los que agitan a la calle contra el Gobierno, y cuestionó incluso que sea un "partido temeroso de hacer una moción de censura". Es una decisión que Feijóo no descarta, aunque desde la dirección popular insisten en que mientras no den los números sólo servirá para "reforzar" a Sánchez. Tampoco estarán presentes por una cuestión de agenda ni la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ni el alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida, pero el PP de Madrid enviará a dirigentes como la vicealcaldesa Inma Sanz, o el portavoz adjunto en la Asamblea, Rafa Núñez. Fuentes de la organización critican también en este punto que los conservadores apenas se hayan hecho eco de la manifestación en redes sociales. A nivel político, la 'Marcha por la Dignidad' será capitalizada por Vox. Santiago Abascal sí acudirá finalmente a la cabecera de la protesta que arrancará a las 10.30 horas en la Plaza de Colón y cuyo recorrido finalizará dos horas después en el Arco de la Victoria en Moncloa. Junto a él estará presente una nutrida representación de la formación, como el jefe de la delegación europea, Jorge Buxadé; los portavoces Isabel Pérez Moñino (Agenda España), Samuel Vázquez (Seguridad e Interior), y Alberto Rodríguez Almeida (Industria), además del líder del sindicato Solidaridad, Jordi de la Fuente, y otros portavoces regionales del partido ultraconservador. A la espera de comprobar la movilización final, la de este sábado será la primera gran convocatoria social contra Sánchez en meses. El grado de malestar que logre concitar puede dar pistas a los dos partidos de la derecha, que compiten por el favor de la calle, sobre hacia dónde dirigir en las próximas semanas y meses su estrategia de oposición. La última tuvo lugar el pasado mes de noviembre en el Templo de Debod de Madrid, y fue convocada por el PP. Fue un acto multitudinario que la Delegación del Gobierno cifró en 40.000 personas, y cuyo germen fue la histórica condena del Tribunal Supremo contra el fiscal general del Estado. Pero a ojos del primer partido de la oposición, el impacto de la imputación de Zapatero —cuyas pesquisas avanzó en exclusiva El Confidencial— "no tiene precedentes". En Génova no descartan "ninguna herramienta" para asfixiar también política e institucionalmente al Ejecutivo, pero insisten en aguardar a que la 'tormenta perfecta' en torno al Gobierno tome forma. No sólo queda por conocer el sumario de la investigación sobre el exsecretario general del PSOE, sino que aún restan hitos importantes como la sentencia contra José Luis Ábalos o el arranque del juicio contra el hermano del presidente del Gobierno, David Sánchez. La manifestación prevista para este sábado en el centro de Madrid contra el Gobierno de Sánchez llevaba semanas en agenda. En concreto, Sociedad Civil Española —plataforma que agrupa a más de 150 organizaciones cívicas— hizo pública la convocatoria hace casi un mes con el mismo objetivo que en llamamientos anteriores: exigir la dimisión inmediata del Ejecutivo por su "deriva" y el "desastre" en el ámbito "institucional", "económico", "diplomático", o "ético". Pero la histórica imputación de José Luis Rodríguez Zapatero, cuya decisión trascendió a principios de esta misma semana, otorga a la protesta una nueva dimensión.
La derecha testa el clamor de la calle en la primera gran protesta contra Sánchez tras estallar el caso Zapatero
Vox capitaliza frente al PP la manifestación convocada desde hace semanas por Sociedad Civil Española y Santiago Abascal acudirá a la cabecera. Génova mantiene perfil bajo y Ayuso tampoco acudirá por motivos de agenda










