El pleno del Congreso debatirá, y aprobará más que probablemente, el próximo martes el primer paso para impulsar una reforma exprés del artículo 23 del Reglamento de la Cámara para rebajar las exigencias actuales para formar grupos parlamentarios propios. La propuesta parte de 21 diputados de distintos partidos nacionalistas y está previsto que sea respaldada por todos los grupos que apoyaron la investidura de Pedro Sánchez. ERC, que ha liderado esta iniciativa, reconoce que su urgencia ahora se debe al peligro de que una futura alianza de PP y Vox en el Gobierno y el Congreso pueda socavar la presencia, voz y fuerza de esos partidos minoritarios.El pleno de este próximo martes discutirá y votará una proposición para tomar en consideración la reforma del artículo 23 del Reglamento del Congreso, que data de 1982 y es una ley ordinaria que requiere de mayoría absoluta para su modificación. La iniciativa la suscribieron el 10 de marzo pasado 21 parlamentarios de ERC, Junts, BNG, Compromís y Podemos, que fueron los partidos que en puridad no cumplían en el verano de 2023, tras las últimas elecciones generales, con las normas específicas que figuran para concederles la posibilidad de formar grupo propio e independiente en el Congreso, con los beneficios de funcionamiento, presencia, intervenciones y económicos que eso supone.El actual artículo 23 establece, de entrada, que para tener grupo propio en el Congreso los partidos deberían haber obtenido un número de diputados no inferior a 15 o en el caso de no lograrlo las formaciones con no menos de cinco parlamentarios pero con el 15% de los votos en sus circunscripciones (provinciales) o 5% en el conjunto de la nación.Junts y ERC no cumplieron esas condiciones formales (se quedaron en siete actas y entre el 13% y el 11% del voto) pero la Mesa de la Cámara, con mayoría de PSOE y Sumar, aprobó al inicio de esta XV legislatura una fórmula para superar esa barrera, como se ha hecho otras veces y en otros mandatos por parte de otras mayorías parlamentarias. Sumar prestó a ERC sus dos diputados de En Comú obtenidos en Barcelona y Girona, provincias donde los republicanos no llegaron al 15% del voto, y el PSOE hizo lo propio con Junts en Barcelona y Tarragona, donde esta formación tampoco había alcanzado ese porcentaje necesario. Una vez constituidos los grupos parlamentarios, esos diputados prestados regresaron a las filas de PSOE y Sumar. Ese truco se ha puesto en marcha más veces.El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, defendió este pasado martes en la Junta de Portavoces la inclusión de esa iniciativa en el orden del día del próximo pleno y la secretaría de Estado de Relaciones con las Cortes, que encabeza el socialista Rafael Simancas, lo aceptó, como los demás partidos de la mayoría de investidura. ERC constata que la reforma cuenta con el apoyo de los firmantes y del PSOE, Sumar, PNV y EH Bildu, con votos suficientes para que inicie este primer paso pese al rechazo previsto de PP y Vox. La idea es que pueda ser llevada a ponencia y comisión y solventar las posibles enmiendas a ese único artículo para antes de que termine en junio el actual periodo de sesiones este verano.Inés Granollers, la diputada de ERC que ha defendido la necesidad y urgencia de esta reforma, sostiene que es más prioritaria que nunca ante lo que se puede avecinar: “Con las perspectivas de lo que puede venir, es decir de una mayoría de Gobierno del PP y Vox, hay que asegurar y asentar que los partidos que representamos a unos territorios como Cataluña, donde tenemos una presencia local más fuerte que nacional, podamos tener voz y menos limitaciones para participar y representar de una manera más plural a la mayoría de la ciudadanía”.En ERC y Junts admiten que si no hubiera sido por la cesión desde Sumar y PSOE ahora no dispondrían de grupo propio y pretenden con esta reforma rebajar los límites actuales y asegurar esa representación al margen de hipotéticos préstamos. El nuevo artículo fijará las condiciones para disfrutar de los beneficios de un grupo no bajar de cinco diputados y superar el 10% de los votos en las circunscripciones provinciales o el 3% a nivel estatal. La reforma no precisa ningún cambio o prohibición de posibles futuras cesiones si no se cumplen en el futuro esos requisitos.Tener grupo propio permite a los partidos presentar una proposición de ley y una no de ley por periodo de sesiones, voz diferenciada en cada comisión o debate plenario, preguntas por turno al presidente y un nivel de ayudas y asesores del que no podrían beneficiarse igual si tuvieran que repartirlo todo como sucede cuando te integras en el Grupo Mixto. El actual Grupo Mixto lo conforman ocho diputados de cinco partidos muy diferentes: Podemos, BNG, Compomís, Coalición Canaria y Unión del Pueblo Navarro.
Los socios de investidura reformarán el reglamento del Congreso para asegurar la voz de partidos minoritarios
ERC justifica la urgencia ante el peligro de que una futura mayoría de PP y Vox restrinja la presencia de grupos nacionalistas









