En los meses de mayo y junio de 1995, tras el éxito del PP en las elecciones municipales y autonómicas, José María Aznar exigió que Felipe González abandonara la Presidencia del Gobierno y se convocaran elecciones generales anticipadas. “Váyase Sr. González”, fue el estribillo con que finalizaba sus intervenciones parlamentarias.

El presidente del PP consideraba que, tras el secuestro de Segundo Marey por los GAL, tras el escándalo de la huida del director general de la Guardia Civil, Luis Roldán, tras las escuchas del CESID, que habían afectado incluso al Rey, y tras la detención del gobernador del Banco de España, Mariano Rubio, el resultado de las elecciones municipales y autonómicas habían sido en buena medida un referéndum sobre el Gobierno de Felipe González, que había quedado deslegitimado para mantenerse en el cargo.